ONGs presentan evidencia contundente sobre ocultamiento de derrame por Pemex
Un colectivo conformado por diecisiete organizaciones de la sociedad civil ha revelado información crucial que contradice la versión oficial del gobierno mexicano sobre el desastre ambiental en el Golfo de México. Según las investigaciones realizadas por Greenpeace México, el Centro de Derecho Ambiental (CEMDA), la Alianza Mexicana contra el Fracking, CartoCrítica y Conexiones Climáticas, entre otras, el derrame de hidrocarburos comenzó en febrero de 2026, no en marzo como se había declarado públicamente.
Evidencia satelital y operativa desmiente la cronología oficial
Las organizaciones han documentado mediante imágenes satelitales del sistema Copernicus Sentinel-2 que desde el 6 de febrero de 2026 ya se observaban manchas de hidrocarburo en aguas frente a Campeche, específicamente sobre un punto del ducto submarino "OLD AK C" de Pemex. Esta línea activa, de 36 pulgadas de diámetro, transporta crudo entre la plataforma AKAL-C y la Terminal Marítima de Dos Bocas.
La secuencia de eventos presentada por las ONGs es detallada y preocupante:
- El 7 de febrero llegó al sitio el buque especializado Árbol Grande, operado por Constructora Subacuática Diavaz bajo contrato con Pemex Exploración y Producción.
- Durante los siguientes ocho días, esta embarcación permaneció sobre el ducto realizando operaciones, mientras las imágenes satelitales mostraban una mancha de petróleo en expansión.
- Para el 19 de febrero, la mancha había alcanzado casi 300 kilómetros cuadrados de extensión.
- El 13 de febrero se observaron embarcaciones de apoyo realizando maniobras de atención y dispersión con cañones de agua.
Consecuencias ambientales y sociales devastadoras
Las organizaciones denuncian que, lejos de alertar a tiempo, las autoridades esperaron hasta que el hidrocarburo comenzó a llegar a las costas a inicios de marzo para reconocer parcialmente la situación. Para el 21 de marzo, ya se registraban 630 kilómetros de litoral afectados, prácticamente toda la extensión del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México.
Los impactos documentados incluyen:
- Cincuenta y un sitios con presencia de chapopote en las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
- Daños significativos a playas, manglares y arrecifes coralinos.
- Afectación grave a la fauna marina y a los medios de vida comunitarios, especialmente la pesca.
Versión oficial versus evidencia presentada
En la conferencia de prensa del 26 de marzo, las autoridades ubicaron el inicio de la contingencia en los reportes costeros del 2 de marzo y atribuyeron el contaminante a tres fuentes: un buque no identificado cerca de Coatzacoalcos y dos chapopoteras naturales, incluyendo una en la zona de Cantarell.
Las ONGs califican esta versión como "una mentira y una negligencia con consecuencias", señalando que las comunidades costeras no fueron alertadas ni preparadas para el arribo del hidrocarburo, mientras el derrame avanzaba hacia ecosistemas críticos.
"La prueba más clara de ese ocultamiento es que, después de actuar en el sitio desde febrero, las autoridades no informaron a las comunidades ni al país y, semanas después, presentaron el desastre como si apenas comenzara", manifestaron las organizaciones en un comunicado conjunto.
Exigencias de transparencia y responsabilidad
Las organizaciones civiles han hecho un llamado contundente a las instituciones involucradas:
- La población del Golfo de México tiene derecho a saber la verdad completa sobre el origen y manejo del derrame.
- Las comunidades costeras deben ser alertadas, protegidas e informadas adecuadamente ante futuras contingencias.
- Las instituciones tienen la obligación de responder con verdad, transparencia, remediación y reparación integral de los daños.
Esta revelación pone en evidencia lo que las ONGs describen como "algo más que una respuesta insuficiente", mostrando conocimiento temprano del vertido, intervención operativa en la zona y, pese a ello, una decisión de no alertar públicamente que ha agravado las consecuencias ambientales y sociales del desastre.



