ONU insta a México a legislar sobre sustancias químicas y plaguicidas peligrosos
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una alerta urgente dirigida al Estado mexicano, exigiendo la creación de leyes específicas para regular sustancias químicas y plaguicidas altamente peligrosos. Marcos Orellana, relator especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, destacó durante una conferencia de prensa en Ciudad de México que, a pesar de los avances en el marco regulatorio ambiental, persisten vacíos legislativos críticos que dejan al país con pocas opciones para manejar la exposición de trabajadores y comunidades a contaminantes.
Vacíos legales y riesgos para la salud
Orellana, quien realizó una visita oficial a México del 9 al 20 de marzo de 2026, evaluó la situación de los derechos humanos en relación con la gestión de residuos peligrosos, incluyendo problemas de contaminación por plásticos y otras sustancias de alto impacto. Reconoció los esfuerzos institucionales del país, pero subrayó que estos deben consolidarse mediante instrumentos legales más específicos. "México ha hecho avances en fortalecer el marco regulatorio ambiental y es fundamental que continúe en esa dirección; sin embargo, aún carece de una ley general de sustancias químicas, así como de una legislación integral sobre plaguicidas altamente peligrosos", señaló.
El relator enfatizó que la ausencia de estos marcos normativos limita la capacidad del Estado para garantizar una protección efectiva tanto del medio ambiente como de los derechos humanos, especialmente en comunidades vulnerables que enfrentan una exposición constante a contaminantes. Explicó que este marco debe ir acompañado por políticas públicas de corto, mediano y largo plazo, y urgió al gobierno a establecer mecanismos claros de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, particularmente entre las áreas de salud y medio ambiente.
Visita y hallazgos preliminares
Durante su estancia, Orellana se reunió con diversas instituciones, representantes gubernamentales, organizaciones de derechos humanos, comunidades afectadas, académicos y periodistas. Recibió 42 contribuciones escritas sobre una amplia gama de temáticas y visitó múltiples estados, incluyendo:
- Campeche
- Hidalgo
- Nuevo León
- Querétaro
- Sonora
- Tlaxcala
- Yucatán
- Coahuila
- Jalisco
- Morelos
- Puebla
- Quintana Roo
- San Luis Potosí
Estas observaciones son preliminares y serán desarrolladas en un informe completo que presentará al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas este año.
Preocupaciones sobre "zonas de sacrificio" y liderazgo global
Orellana señaló que México ha demostrado un liderazgo crucial a nivel internacional en cuestiones de sustancias tóxicas y derechos humanos, pero debe abordar la distancia entre este liderazgo global y los retos internos. Expresó preocupación por la proliferación de "zonas de sacrificio" a lo largo del país debido al crecimiento industrial, aunque calificó de alentador que el gobierno haya reconocido este desafío con el establecimiento de regiones de emergencia sanitaria y ambiental (Resa).
Destacó que México ha aplicado recursos sustanciales en estudiar el impacto tóxico en diversas regiones y sectores productivos, y es clave que estas evidencias científicas informen políticas públicas orientadas a asegurar los derechos fundamentales. Además, criticó el aumento de importaciones de desechos bajo el concepto de coprocesamiento, donde los residuos son quemados como combustible barato para la industria, externalizando costos ambientales y de salud. "En definitiva, el combustible barato resulta caro para la salud de la gente", afirmó.
El experto concluyó que el propósito de su mandato es abordar cómo las personas en todo el mundo están expuestas a cientos de sustancias tóxicas sin información previa, lo que constituye un problema de derechos humanos que requiere acción inmediata.



