La crisis pesquera global y su impacto en México
La pesca constituye un pilar fundamental para la seguridad alimentaria y económica mundial, sustentando directamente la vida de aproximadamente 600 millones de personas y proporcionando alimento a más de tres mil millones. Sin embargo, esta actividad enfrenta una crisis sin precedentes. Según el informe SOFIA de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al menos el 37.7% de las poblaciones de especies pesqueras de importancia comercial se encuentran sobreexplotadas a nivel global.
El colapso pesquero: más que pérdida biológica
Esta alarmante tendencia no es ajena a la realidad mexicana. Cuando una pesquería colapsa, las consecuencias trascienden lo meramente biológico. Se erosiona cultura ancestral, se desvanece ingreso familiar, se fractura el tejido social de comunidades costeras y se compromete el futuro de generaciones. La ciencia ha demostrado consistentemente que las pesquerías con evaluaciones periódicas y acceso a información transparente exhiben mejores resultados tanto en sostenibilidad pesquera como en conservación marina. Por ello, la información precisa y accesible no representa un lujo académico, sino una herramienta fundamental de gobernanza y supervivencia.
La Carta Nacional Pesquera: información técnica inaccesible
En México, el instrumento oficial que describe el estado de nuestras pesquerías es la Carta Nacional Pesquera. Este documento técnico, complejo y redactado para especialistas, contiene:
- Categorías de estatus de las especies
- Recomendaciones detalladas de manejo
- Distribución geográfica precisa
- Características biológicas de los recursos pesqueros
El problema fundamental no radica en la ausencia de información, sino en su accesibilidad limitada. La literatura científica es contundente: la transparencia y el acceso a datos fortalecen la rendición de cuentas y mejoran dramáticamente el desempeño ambiental. Cuando los usuarios directos de un recurso natural comprenden el estado biológico del stock, aumenta exponencialmente la probabilidad de cumplimiento normativo y corresponsabilidad.
El Semáforo de la Pesca: traduciendo ciencia para ejercer derechos
Ante este desafío, la organización Oceana ha desarrollado el Semáforo de la Pesca, una innovadora herramienta de traducción científica y transparencia pública. Su función, aparentemente sencilla, posee implicaciones profundamente transformadoras: toma la información técnica contenida en la Carta Nacional Pesquera y la convierte en un sistema visual de fácil comprensión.
Un código de colores para la conservación
El sistema se basa en un código cromático intuitivo:
- Verde: Indica que el recurso pesquero se encuentra en un estado aceptable y sostenible.
- Amarillo: Señala información limitada disponible o requiere precaución en su aprovechamiento.
- Rojo: Alerta que la especie o pesquería se encuentra en claro deterioro y sobreexplotación.
Este mecanismo no simplifica el conocimiento técnico; lo transforma en un discurso legible para todos los actores involucrados. El Semáforo se construye sistematizando exclusivamente información oficial sobre estatus biológico y recomendaciones de manejo, sin agregar interpretaciones externas. Organiza y clasifica lo ya publicado, sintetizando datos por especie, ficha pesquera, región y categoría de aprovechamiento.
Del documento técnico al conocimiento comunitario
En México, más de 370,000 personas dependen directamente de la pesca ribereña para su sustento diario. Cuando una comunidad sale a faenar, lo hace con un conocimiento ecológico tradicional acumulado por generaciones. Sin embargo, estos saberes ancestrales necesitan dialogar urgentemente con la información científica oficial.
Si la Carta Nacional Pesquera representa un documento de escritorio para técnicos, el Semáforo constituye una herramienta de muelle y mercado. Permite que:
- Una cooperativa pesquera consulte instantáneamente el estatus de la especie que captura.
- Los consumidores conozcan la condición del recurso que adquieren.
- Los tomadores de decisiones tengan un panorama claro y comparable para priorizar acciones de conservación.
Disponible tanto en versión física como en plataforma web interactiva, el Semáforo permite explorar fichas específicas, regiones particulares y comprender visualmente la condición de las pesquerías nacionales. La transparencia se revela así como una forma activa y poderosa de conservación. Sin acceso a información clara y comprensible, se pesca a ciegas, comprometiendo el futuro de nuestros océanos y de quienes dependen de ellos.