Ordenan suspensión de basurero en Kanasín tras violar clausura y amenazar acuífero de Mérida
Un Tribunal Colegiado con sede en Yucatán ha emitido una resolución que ordena la suspensión provisional del basurero municipal de Kanasín, tras determinar que su operación irregular representa un grave riesgo para el acuífero que abastece a la Zona Metropolitana de Mérida. Esta decisión judicial surge después de cinco años de omisiones y falta de vigilancia por parte de autoridades federales, estatales y municipales, exacerbando una crisis ambiental en la región.
Antecedentes y denuncia ciudadana
La resolución deriva de un amparo promovido por habitantes de la zona (expediente 2697/2025-V-A), quienes denunciaron que, a pesar de una clausura impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en octubre de 2025, el basurero continuó operando con la tolerancia de las autoridades responsables. El sitio ha funcionado al margen de la Norma Oficial Mexicana 083 (NOM-083-Semarnat-2003), careciendo de elementos críticos como:
- Geomembranas impermeables
- Sistemas de captación y tratamiento de lixiviados
- Drenaje pluvial adecuado
- Monitoreo del acuífero subterráneo
El Tribunal Colegiado en Materias de Trabajo y Administrativa del Decimocuarto Circuito señaló que estas no son fallas administrativas menores, sino riesgos estructurales que podrían conducir a una contaminación irreversible de los mantos acuíferos.
Riesgo ambiental en Yucatán
La suspensión provisional destaca que la falta de control sobre los lixiviados—jugos tóxicos generados por la basura—es particularmente grave en Yucatán, debido a su subsuelo kárstico que permite que los contaminantes se desplacen rápidamente a grandes distancias. "El interés social y público en el amparo ambiental se encuentra en la protección de los acuíferos subterráneos", subrayó el tribunal. Además, la ubicación del basurero agrava el escenario, ya que se encuentra a menos de dos kilómetros de la Reserva Estatal Geohidrológica del Anillo de Cenotes, principal zona de recarga del acuífero, y colinda con sitios prioritarios para la conservación como la Reserva Ecológica Cuxtal.
Historial de negligencias
Pese a esta condición de alto riesgo, las autoridades de los tres órdenes de gobierno permitieron que el basurero operara durante más de cinco años sin autorizaciones ambientales. El expediente judicial también incluye antecedentes ignorados, como un incendio en 2022 que liberó dioxinas y partículas contaminantes al aire, así como la violación repetida de los sellos de clausura impuestos por la Profepa. Con la suspensión provisional concedida en la queja 1/2026, se ha ordenado hacer efectiva la clausura del basurero, obligando al municipio de Kanasín a buscar alternativas que cumplan con la normatividad vigente para la disposición final de residuos.
Contexto nacional de gestión de residuos
Este caso pone en evidencia que la gestión de residuos en México se ha convertido en uno de los frentes más visibles de la debilidad institucional. Aunque existen permisos, normas y procedimientos de clausura formales, la realidad es que muchos sitios de disposición final funcionan al margen de la ley y continúan operando incluso después de haber sido cerrados por la autoridad. De acuerdo con cifras oficiales, México genera más de 366.15 millones de toneladas anuales de residuos de todo tipo, desde peligrosos hasta de manejo especial. Una parte importante de estos desechos terminan en rellenos sanitarios que no cumplen con los estándares mínimos ambientales, convirtiéndose en tiraderos a cielo abierto altamente contaminantes y un peligro para la salud pública.