Nace tercera cría de mono araña en el Cañón del Sumidero, un hito para la conservación en Chiapas
A finales de marzo de 2026, se registró el nacimiento de una nueva cría de mono araña dentro del Parque Nacional Cañón del Sumidero en Chiapas, un evento que representa un logro significativo para los esfuerzos de conservación de esta especie en peligro de extinción. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) confirmó el hecho a través de sus actividades de monitoreo biológico, destacando que este nacimiento proviene de un grupo de ejemplares reintroducido en el año 2016.
Un éxito reproductivo que renueva la esperanza
Edith Belén Jiménez Díaz, encargada del Área de Restauración y Monitoreo Biológico del Parque Nacional Cañón del Sumidero, expresó su alegría por este acontecimiento. "Para nosotros es una alegría compartir este nuevo nacimiento de una nueva cría de este grupo de mono araña que fue reintroducido en el 2016. Con este ya son tres crías que tenemos en el parque, que es un gran logro que hemos tenido", explicó. Este nacimiento se suma a los ocurridos en 2019 y 2022, consolidando un pequeño pero crucial crecimiento poblacional.
La reintroducción inicial se llevó a cabo el 28 de noviembre de 2016, cuando se liberaron 12 monos en la pared oeste del Cañón del Sumidero. De ese grupo, solo una pareja logró sobrevivir y ha sido responsable de las tres crías nacidas hasta la fecha. La importancia de este evento radica en que el mono araña se consideraba extinto localmente desde hace más de 30 años, con únicos registros basados en pinturas rupestres y testimonios personales.
Un refugio vital para una especie amenazada
El Parque Nacional Cañón del Sumidero sigue funcionando como un hábitat esencial para diversas especies prioritarias, incluido el mono araña. Jiménez Díaz destacó que "el parque todavía se mantiene como un hábitat para muchas de las especies prioritarias. En el caso del mono araña pues es una especie que está en peligro de extinción, habita en las selvas tropicales de Chiapas, pero también es una especie que ya está muy amenazada, principalmente por la pérdida de su hábitat, entonces el parque todavía funciona como un sitio para hábitat de esta especie".
Los monos arañas enfrentan un largo proceso reproductivo, con una gestación de aproximadamente 7 a 8 meses. Las hembras alcanzan la edad adulta entre los 4 y 5 años, y a partir de entonces, suelen dar a luz una cría cada dos años. Esta lenta tasa de reproducción hace que cada nacimiento sea especialmente valioso para la recuperación de la especie.
Implicaciones para la conservación futura
La nueva familia, compuesta ahora por cinco integrantes, se encuentra en el sitio original de la reintroducción. Este éxito reproductivo sirve como un aliciente para continuar y fortalecer las acciones de monitoreo biológico y conservación, no solo para el mono araña, sino también para sus hábitats de distribución. Sin duda, representa una condición importante en términos de actividad reproductiva y adaptación conductual al ecosistema por parte de la pareja superviviente.
Este hito subraya la resiliencia de la vida silvestre y la efectividad de los programas de reintroducción cuando se combinan con esfuerzos continuos de protección ambiental. La comunidad científica y conservacionista en Chiapas celebra este avance como un paso positivo hacia la recuperación de una especie icónica y en grave riesgo.



