Descubren en Nuevo México una tibia gigante que podría reescribir el origen del Tiranosaurio
Tibia gigante en Nuevo México podría cambiar origen del Tiranosaurio

Un hallazgo paleontológico que cuestiona el origen de los depredadores más temidos

El misterioso origen del Tyrannosaurus rex podría estar más cerca de resolverse gracias al descubrimiento de una tibia colosal en Nuevo México, Estados Unidos. Este hueso fósil, de dimensiones extraordinarias, está generando un intenso debate científico sobre la evolución y distribución geográfica de los tiranosaurios durante el período Cretácico.

Las impresionantes dimensiones del fósil

La tibia descubierta mide 960 centímetros de largo y presenta un diámetro de 128 centímetros, según detalla un estudio publicado en la prestigiosa revista Scientific Reports. Estas medidas permiten estimar que el dinosaurio al que perteneció pesaba aproximadamente 4.700 kilogramos, convirtiéndolo en uno de los especímenes más masivos de su época.

Los investigadores de la Universidad de Bath, quienes lideran el estudio, destacan que esta tibia representa el 84% de la longitud y el 78% del diámetro de la tibia del tiranosaurio más grande documentado hasta ahora para ese período geológico. Para ponerlo en perspectiva, el famoso ejemplar llamado Sue, un Tyrannosaurus rex que vivió hace 67 millones de años y cuyos restos se exhiben en el Museo Field de Chicago, queda empequeñecido por estas proporciones.

El enigma de la identificación

El hallazgo presenta un desafío significativo para los paleontólogos: solo se ha encontrado un hueso. Esta limitación dificulta establecer con certeza a qué especie perteneció el fósil. El estudio contempla tres posibilidades principales:

  • Podría tratarse de un Bistahieversor de tamaño y robustez inusual
  • Podría representar un linaje previamente desconocido de tiranosaurios gigantes
  • Podría ser un representante temprano de los Tyrannosaurini, el grupo que incluye al Tyrannosaurus, Tarbosaurus y Zhuchengtyrannus

Los investigadores señalan que "el gran tamaño de la tibia, sus proporciones robustas y la forma del eje distal son más consistentes con la referencia a los Tyrannosaurini", lo que sugiere que podría tratarse de uno de los primeros miembros de este grupo de depredadores colosales.

Implicaciones para la teoría evolutiva

El descubrimiento tiene profundas implicaciones para comprender la evolución de los tiranosaurios. El artículo científico recuerda que "el origen del tiranosaurio sigue siendo enigmático, pero los fósiles sugieren un origen en el Campaniense-Maastrichtiense del sur de Laramidia".

Durante el Cretácico Superior, hace entre 66 y 100 millones de años, Norteamérica estaba dividida en dos masas continentales separadas por un océano poco profundo: Appalachia al este y Laramidia al oeste. El hallazgo de esta tibia en la Formación Kirtland de Nuevo México, junto con otros descubrimientos previos en Texas y la misma región, respalda la hipótesis de que los tiranosaurios gigantes pudieron haber evolucionado específicamente en lo que hoy es el sur de América del Norte.

El estudio enfatiza que "mientras que los Albertosaurinae y Daspletosaurini más pequeños habitaban el norte, los tiranosaurinos gigantes se encontraban en el sur", revelando una marcada endemicidad en la distribución de estos dinosaurios a lo largo de Laramidia.

El camino hacia respuestas definitivas

A pesar del entusiasmo generado por este descubrimiento, los científicos son cautelosos. Se necesitan restos más completos para identificar definitivamente al dinosaurio, establecer sus relaciones con otros tiranosaurios y realizar estimaciones más precisas de su tamaño total.

La investigación futura deberá centrarse en estudiar más exhaustivamente los registros de dinosaurios en esta región del suroeste norteamericano. Cada nuevo hallazgo acerca a la comunidad científica a comprender mejor cómo estos imponentes depredadores dominaron los ecosistemas del Cretácico y cómo su linaje se diversificó a lo largo del continente.

Mientras tanto, esta tibia gigante seguirá siendo un testigo silencioso de un mundo perdido, ofreciendo pistas valiosas sobre uno de los capítulos más fascinantes de la historia natural de nuestro planeta.