Un fósil con bigote revoluciona la comprensión de la evolución de los tiburones
Un pequeño tiburón prehistórico que vivió hace más de 150 millones de años, durante la era de los dinosaurios, está desafiando radicalmente el conocimiento actual sobre la evolución de los escualos. El espécimen, conocido como Bavariscyllium, fue descubierto en 2005 en los famosos yacimientos de caliza de Solnhofen, al sur de Alemania, un lugar reconocido mundialmente por la excepcional conservación de sus fósiles.
Una mezcla desconcertante de características evolutivas
Investigadores del Museo de Historia Natural de Viena y de la Universidad de Viena han examinado minuciosamente varios esqueletos nuevos y dientes aislados de este enigmático tiburón. Sebastian Stumpf, paleontólogo del NHM y director del estudio, explicó a EFE que, aunque superficialmente comparte rasgos con tiburones modernos, un análisis detallado revela "una desconcertante mezcla de características que no encajan perfectamente en ningún orden conocido de tiburones".
Este hallazgo es particularmente significativo porque históricamente muchos fósiles de Solnhofen se han asignado a grupos de tiburones modernos basándose únicamente en similitudes superficiales. Sin embargo, las relaciones evolutivas del Bavariscyllium se han comprobado rigurosamente mediante avanzados análisis filogenéticos computacionales.
Características únicas que desafían la clasificación
El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Communications Biology, demuestra que este tiburón prehistórico exhibe características que recuerdan tanto a los tiburones terrestres actuales como a los tiburones alfombra. Stumpf detalló que estas similitudes "no son suficientes para asignarlo con certeza a uno de estos grupos", lo que complica considerablemente su clasificación taxonómica.
Entre sus rasgos más llamativos se encuentra un órgano sensorial único: una "barbilla similar a un bigote" en la región de la garganta. Esta estructura, que posiblemente cumplía funciones mecanosensoriales para reaccionar a estímulos físicos, se encuentra hoy solo en unos pocos tiburones alfombra, específicamente dentro del orden de tiburones nodriza.
Repercusiones para la comprensión evolutiva
Este descubrimiento tiene implicaciones profundas para la datación de la evolución moderna de los tiburones. Durante décadas, los dientes del Jurásico Medio se consideraron el registro más antiguo de tiburones terrestres. Sin embargo, los dientes del Bavariscyllium son "sorprendentemente similares" a esos fósiles más antiguos, lo que demuestra la dificultad de asignar con certeza dichos restos dentales a grupos específicos de tiburones modernos.
Stumpf enfatizó que este hallazgo "ilustra la diversidad del desarrollo evolutivo de los tiburones modernos", una diversidad que surgió "mucho antes de lo que se creía". El paleontólogo afirmó categóricamente que "'Bavariscyllium' deja claro que la evolución temprana de los tiburones modernos fue más compleja de lo que se creía, y muchas formas podrían no encajar en un esquema simple".
Futuras investigaciones y reexaminación de colecciones
Este descubrimiento sentará las bases para reexaminar con técnicas modernas los materiales fósiles recopilados durante el siglo XIX, lo que permitirá obtener una visión más precisa y completa del desarrollo evolutivo de los tiburones. Stumpf adelantó que los próximos pasos en esta línea de investigación se centrarán en:
- Análisis anatómicos y funcionales detallados del espécimen
- Ampliación de los conjuntos de datos filogenéticos disponibles
- Exploraciones exhaustivas de colecciones de museos
- Investigaciones en nuevos yacimientos paleontológicos
El objetivo final, según concluye el investigador, es comprender mejor cómo estas especies únicas "encajan en la historia evolutiva de los tiburones", reescribiendo potencialmente capítulos fundamentales de la evolución marina que hasta ahora se daban por establecidos.