Una nueva ley firmada por el presidente Trump convierte a todo migrante indocumentado en sospechoso de lavado de dinero para el narcotráfico al momento de usar el sistema financiero estadounidense. La ley, denominada "Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos", ordena a las instituciones bancarias exigir documentos de residencia legal en el país a quienes realicen transferencias de dinero, envíen remesas o tengan cuentas bancarias abiertas con la Matrícula Consular mexicana.
Impacto en las remesas
La medida afecta directamente a los migrantes mexicanos, quienes enviaron en 2025 desde Estados Unidos 64 mil millones de dólares, equivalentes a 175 millones de dólares diarios o 7.3 millones por hora. Sin posibilidad de enviar remesas ni mantener ahorros, la ley contribuirá a propiciar la autodeportación. La legislación establece explícitamente que "las transferencias transfronterizas de fondos a bajo precio se han utilizado para facilitar o financiar el terrorismo, tráfico de estupefacientes, trata de personas y otras actividades ilegales".
Congelamiento de cuentas bancarias
En cuanto a las cuentas bancarias de los migrantes indocumentados, la ley señala que "se han descubierto centros de actividad financiera relacionada con el fentanilo mortal en Estados Unidos vinculados con cárteles que tienen su base en México". Desde 2003, los migrantes mexicanos han podido abrir cuentas en los mayores 80 bancos del país, como US Bank, Chase y Wells Fargo, utilizando la Matrícula Consular como identificación oficial aceptable, según disposición del Departamento del Tesoro. Actualmente existen cientos de miles de cuentas bancarias en riesgo de ser congeladas.
La medida representa un duro golpe para la economía de las familias mexicanas que dependen de las remesas, así como para la integración financiera de los migrantes en Estados Unidos.



