Red Mesoamericana clama por justicia sin fronteras para mujeres migrantes en sesión de la ONU
La Red Mesoamericana Mujer, Salud y Migración (RMMSyM) ha emitido un urgente llamado a los Estados miembro de las Naciones Unidas durante la 70ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), que se desarrolla en Nueva York del 9 al 19 de marzo. La organización exige que se prioricen las condiciones que obstaculizan el acceso a la justicia para las mujeres en contextos de movilidad que han sobrevivido a violencia de género.
Celebración y crítica ante conclusiones de la CSW70
La RMMSyM celebró la adopción de las conclusiones acordadas en la CSW70, diseñadas para garantizar y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas a nivel global. Sin embargo, la organización lamentó profundamente que se haya eliminado el lenguaje interseccional que reconocía las vulnerabilidades específicas asociadas directamente con la condición migratoria de las mujeres.
Este vacío en el documento final, según la Red, invisibiliza las realidades particulares que enfrentan las migrantes, dejándolas en una posición de mayor desprotección dentro de los marcos legales internacionales.
Denuncia contra la militarización de las fronteras
La organización denunció con firmeza que el actual paradigma de militarización y externalización de las fronteras, impuesto principalmente por Estados Unidos y avalado por gobiernos de la región mesoamericana, imposibilita efectivamente el acceso a la justicia para las mujeres migrantes. Este modelo, según su pronunciamiento:
- Mantiene restricciones severas al derecho fundamental al asilo.
- Impulsa rutas migratorias que caen bajo el control de grupos criminales.
- Provoca retornos y deportaciones forzadas que revictimizan a las mujeres.
Las políticas migratorias restrictivas han generado lo que la Red describe como un "cuello de botella regional" que vulnera sistemáticamente los derechos humanos fundamentales. La RMMSyM recordó que la migración no es neutra al género, citando datos contundentes:
- Las mujeres representan el 51.3% de la población latinoamericana migrante (según la OIM, 2022).
- Constituyen el 46% de las personas desplazadas forzosamente en la región (según ACNUR, 2024).
Desprotección estatal y debilidades institucionales
Un monitoreo territorial realizado por la organización reveló cifras alarmantes sobre la desprotección estatal que enfrentan las mujeres migrantes:
- El 69% de las víctimas de amenazas a su seguridad no presentan denuncias formales.
- El 40% no denuncia por temor a represalias contra ellas o sus familias.
- El 38% considera que no obtendrá justicia incluso si decide denunciar.
A nivel institucional, las defensorías de justicia presentan debilidades críticas que agravan la situación:
- El 43% carece de protocolos específicos de asistencia jurídica para mujeres migrantes.
- El 29% no incorpora un enfoque de género en sus procedimientos y atención.
Cuatro puntos clave para una justicia sin barreras
Ante este escenario de crisis, la RMMSyM hizo un llamado enérgico a los Estados miembro de la ONU para transitar hacia una justicia sin fronteras a través de cuatro puntos fundamentales:
- Garantizar protección migratoria: Asegurar que denunciar violencia de género no resulte en detenciones migratorias o procesos de deportación automática.
- Reconocer y financiar servicios vitales: Reconocer la defensa legal, salud, trabajo y educación como servicios esenciales, y financiar programas de asistencia gratuita y especializada para mujeres migrantes.
- Fortalecer acceso en espacios comunitarios: Reforzar el acceso a la justicia directamente en refugios y centros comunitarios, lugares donde las mujeres migrantes buscan apoyo real y confiable.
- Cumplir con la Declaración de Cartagena: Tramitar solicitudes de asilo bajo una interpretación amplia y comprensiva de la violencia de género, como establece este instrumento internacional.
La Red concluyó su pronunciamiento con una declaración contundente: "El acceso a la justicia no es un simple trámite burocrático, es una garantía fundamental de supervivencia para las mujeres migrantes." Además, advirtió que sin desvincular el control migratorio de la atención integral a las sobrevivientes de violencia de género, "la justicia para ellas seguirá siendo una promesa vacía y lejana."
La sesión CSW70 continúa en Nueva York, mientras organizaciones de la sociedad civil presionan para que los compromisos internacionales se traduzcan en acciones concretas que protejan los derechos de las mujeres en movilidad en toda la región mesoamericana.
