Familias migrantes denuncian encierro insalubre en centro de detención de Texas
Familias migrantes permanecen detenidas durante meses en un centro de detención en Texas, donde denuncian condiciones insalubres mientras esperan respuesta a su solicitud de asilo en Estados Unidos, bajo las políticas migratorias del actual presidente Donald Trump, según testimonios recabados por organizaciones humanitarias.
Centro de detención en Texas y políticas de asilo
El recinto, conocido oficialmente como Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, se localiza en el sur de Texas, a poco más de 100 kilómetros de la frontera con México. Aunque se le denomina "centro residencial familiar", las personas detenidas reportan encierro prolongado, falta de privacidad y deficiencias en servicios básicos. En Texas operan los dos centros de detención para familias migrantes en EE. UU., con el otro ubicado en el condado de Karnes.
De acuerdo con Javier Hidalgo, director legal de la organización humanitaria RAICES, muchas familias se encontraban en proceso de asilo y cumplían con sus citas judiciales, pero aun así fueron detenidas. Históricamente, los solicitantes de asilo esperaban la resolución de su trámite en libertad. El centro de Dilley tiene capacidad para albergar alrededor de 2 mil personas, y a inicios de febrero, autoridades de salud reconocieron posibles contagios de sarampión en el centro, confirmando que se aplicaron medidas de cuarentena para los casos detectados.
Testimonios sobre condiciones insalubres
A través de RAICES, se obtuvieron testimonios de personas detenidas en Dilley. W., una mujer haitiana de 34 años, señaló en una declaración de noviembre de 2025 que no cuentan con privacidad, las luces permanecen encendidas día y noche, y no tienen acceso a agua embotellada ni a atención médica constante. También relató un incidente en el que se sirvió comida con insectos, lo que generó reclamos de las personas detenidas.
Diana, madre colombiana con una hija de 10 años diagnosticada con la enfermedad de Hirschsprung, indicó que la dieta proporcionada en el centro agrava la condición médica de su hija, ya que en ocasiones solo reciben frituras que le provocan vómitos. Crislane, mujer haitiana de 40 años, señaló que el ruido constante y la iluminación permanente dificultan el descanso.
Familias de distintos países detenidas en Dilley
En el centro también se encuentran familias migrantes provenientes de Azerbaiyán, Kirguistán, China, Camerún, Rusia, Honduras y Venezuela, algunas de las cuales intentaron cruzar la frontera durante 2025. El centro lo administra la empresa privada CoreCivic, que en una declaración aseguró que la salud y seguridad de las personas bajo su custodia es una prioridad y que trabaja en coordinación con ICE para garantizar su bienestar.
Sin embargo, Hidalgo afirmó que, desde el ingreso de un menor, ya existe un impacto negativo y que el objetivo es presionar a las familias para que abandonen su proceso de asilo y acepten la deportación. W. relató que oficiales de ICE le han pedido firmar su deportación, aunque ella busca continuar su proceso de asilo, sin conocer con claridad el motivo de su detención.
Ocho meses de encierro para una familia egipcia
Una madre egipcia y sus cinco hijos, de entre cinco y 18 años, llevan ocho meses detenidos en Dilley. Al padre, Mohamed Soliman, se le arrestó y acusó de un ataque contra una manifestación pro-Israel en Colorado, y las autoridades investigan si la familia, que ingresó a EE. UU. en 2022 solicitando asilo, tuvo alguna implicación.
De acuerdo con abogados defensores, uno de los hijos presentó apendicitis y la atención médica se retrasó varios días. También se dijo que los menores no asisten a la escuela y que la alimentación no es adecuada para niños. En enero, el niño ecuatoriano de cinco años Liam Conejo estuvo recluido en este centro junto con su padre, Adrián, luego de que se les detuvo en Mineápolis durante redadas antiinmigrantes, quedando en libertad tras la intervención de un juez, aunque aún enfrentan riesgo de deportación.