Investigadores del INAH denuncian destrucción de patrimonio en proyectos gubernamentales
Este martes, el Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia convocó a un encuentro para denunciar públicamente la destrucción y despojo sistemático de monumentos arqueológicos a través de megaproyectos como el Tren Maya y el Parque Báalam Tun. Según los organizadores, el objetivo principal era evidenciar lo que califican como "crímenes de lesa humanidad" cometidos contra el patrimonio cultural mexicano.
Denuncias específicas sobre el Tramo 7 del Tren Maya
Durante las mesas de exposición, miembros de la Comisión de Protección y Legislación del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Paleontológico presentaron pruebas documentales y fotográficas sobre los daños irreversibles causados en el tramo 7 del Tren Maya. Fiorella Fenoglio Limón, investigadora del Centro INAH Querétaro, señaló la incongruencia en las autorizaciones:
"Incongruentemente se han negado permisos por parte del Consejo de Arqueología para salvaguardar el patrimonio que verdaderamente se encuentra en riesgo. Sus argumentos son que la única forma de realmente poder proteger el patrimonio arqueológico es mantenerlo in situ", afirmó la especialista.
El 'Frankenstein arqueológico' de los Parques de la Memoria
En la ponencia titulada "El legado del Tren Maya a la protección del patrimonio arqueológico. Una visión desde la periferia", Fenoglio Limón, junto con Fernando González Zozaya del Centro INAH Colima, describieron lo que llamaron un "Frankenstein arqueológico" en los Parques de la Memoria:
"No estamos hablando de que solamente se movieron una estructura o un sitio arqueológico. Se movieron tres sitios arqueológicos distintos, literalmente agarraron y pegaron tres sitios arqueológicos diferentes para crear ahora una cosa que única y exclusivamente tiene un sentido turístico y no de investigación, no de protección y no de salvaguarda", denunció la investigadora.
Anuncio de acciones legales contra funcionarios
Al concluir el evento, el Dr. Jesús E. Sánchez, investigador de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, anunció medidas contundentes:
"En cuanto así vamos a proceder con amparo, denuncias y demandas legales, por supuesto que sí. Por supuesto, ya estamos preparando todo", declaró Sánchez, quien responsabilizó directamente al actual director general del INAH, al Secretario Técnico y al Consejo de Arqueología.
El investigador también advirtió sobre la expansión internacional del proyecto: "Guatemala tiene una propuesta de incorporarse al proyecto Tren Maya, con miras a construir un tren que llegue hasta Panamá, y disuadimos que eso sea buena idea".
Respuesta oficial: la mesa académica paralela en el Museo de Antropología
Mientras tanto, en el Museo Nacional de Antropología se desarrollaba simultáneamente la mesa académica oficial del INAH titulada "La reubicación de patrimonio arqueológico en México: los casos de Quintana Roo y Campeche". Este espacio fue anunciado como un diálogo especializado sobre retos metodológicos en la protección del patrimonio ante proyectos de infraestructura.
Postura de Diego Prieto: defensa institucional
Diego Prieto, actual titular de la Unidad Estratégica de Culturas Vivas y ex titular del INAH, inició su intervención reconociendo la importancia del debate, aunque criticó lo que llamó "juego político" de algunos medios:
"Lo que no me gustó es que a veces nos prestemos al juego político y politiquero de algunos medios adversos que nos quieren utilizar. Primero, para golpear al INAH y segundo, para golpear al gobierno", sentenció Prieto, negando categóricamente que el INAH esté en crisis.
El Tren Maya como "parteaguas" metodológico
El ex director del INAH defendió el salvamento arqueológico del Tren Maya como un punto de inflexión:
"Independientemente de la opinión que tenga cada uno de nosotros, ha modificado desde el punto de vista de la metodología, el uso de la tecnología los criterios para poder ordenar y clasificar las estructuras que vamos encontrando. Considero que hay un antes y un después del Tren Maya", afirmó Prieto.
Preocupaciones sobre Chichén Itzá y llamado a la unidad
Prieto también expresó preocupaciones específicas sobre el manejo de otros sitios arqueológicos:
"La otra vez vi más de ocho edificios que están botados en Chichén Itzá. Son pre-Tren Maya. Hay desplantes de muros desordenados. Hay algunas fachadas, hay algunos tableros que están junto al campamento de arqueólogos y tres tienen una cedulita que dice de dónde proviene. No explica más. Los demás ni a cédula llegan. Eso me preocupa más que el tema de los Parques de la memoria", reveló.
Finalmente, hizo un llamado a mantener la discusión en el ámbito académico y a proteger la institución:
"Aquí no estamos entre delincuentes ni malas personas. Yo respeto todo lo que opinen los compañeros y compañeras del sindicato, pero también debemos asumir que como Institución debemos cerrar filas porque sabemos lo que significa empezar a golpear una institución con el fin de debilitarla. Cuidado. Defendamos la pluralidad, pero no debilitemos una gran institución del estado mexicano que es el INAH", concluyó Prieto.
Ambas mesas, que representan visiones diametralmente opuestas sobre el manejo del patrimonio arqueológico en México, están disponibles para consulta pública a través de transmisiones en línea, evidenciando la profunda división al interior de la principal institución encargada de proteger la herencia cultural del país.
