El Templo de San Francisco: Testigo de la Historia de Guadalajara
Templo de San Francisco: Historia viva de Guadalajara

El Templo de San Francisco de Asís: Un Símbolo de Resiliencia en Guadalajara

Entre las edificaciones más emblemáticas de Guadalajara, el templo de San Francisco de Asís se erige como un núcleo histórico en la zona conocida como Los Dos Templos. Catalogado como monumento histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), su construcción está íntimamente ligada a la fundación de Guadalajara en el Valle de Atemajac, reflejando la profunda herencia colonial y la tradición religiosa que ha perdurado a lo largo de los siglos.

Orígenes y Traslados del Templo

El templo fue fundado originalmente por el conquistador espiritual fray Antonio de Segovia en 1531, en el poblado de Tetlán, cerca de Tonalá. Posteriormente, se trasladó al barrio indígena de Analco, pero debido a las condiciones húmedas de ese lugar, se reubicó en 1554 al sitio donde actualmente se encuentra. En sus inicios, el convento e iglesia, construidos en adobe, eran estructuras sencillas.

Para 1580, el templo ya contaba con tres naves con techo de madera y artesonado, adornadas con retablos dorados. Junto a él, en el área que hoy alberga una fuente y arcos de medio punto, se ubicaba el convento, donde los monjes cultivaban verduras en un huerto que se extendía desde la calle Corona hasta la Calzada Independencia.

Desafíos y Transformaciones a Través de los Siglos

Los frecuentes terremotos en la zona provocaron la demolición de la torre del convento en 1668, momento que se aprovechó para remodelar la iglesia, reduciéndola a una sola nave de bóvedas. A inicios del siglo XVIII, fray José de Orozco lideró la reconstrucción del convento, y la iglesia continuó siendo adornada.

En 1826, los altares dorados de estilo churrigueresco fueron sustituidos por otros de estilo neoclásico. Entre 1859 y 1860, las Leyes de Reforma llevaron a la exclaustración, y en los años siguientes, gran parte del convento se vendió y fraccionó. Una sección funcionó como cárcel femenil, luego como cuartel y caballerizas, mientras que los terrenos del huerto albergaron el Ferrocarril Central Mexicano.

En 1934, la Secretaría de Bienes Nacionales vendió parte de los anexos del templo a particulares. La noche del 14 de abril de 1936 marcó un momento trágico: un incendio devastador causó graves daños al interior del templo, destruyendo esculturas, adornos y pinturas antiguas. Aunque nunca se identificó a los culpables, la reconstrucción comenzó al año siguiente, dando al templo su apariencia actual.

Restauraciones Recientes y Preservación

El templo de San Francisco de Asís permaneció cerrado desde 2016 hasta 2023 debido a trabajos de restauración necesarios por los daños sufridos durante la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero. Hoy, el INAH lo cataloga como monumento histórico para asegurar su preservación, destacando su valor como testimonio vivo de la historia de Guadalajara.

Este templo no solo ha sobrevivido a terremotos, incendios y siglos de cambio, sino que también ha sido testigo de la evolución urbana y social de la ciudad, consolidándose como un ícono de resiliencia y patrimonio cultural.