El experimento de las 36 preguntas para enamorarse de cualquier persona
36 preguntas para enamorarse: el experimento científico

El experimento de las 36 preguntas para enamorarse de cualquier persona

Un fascinante experimento psicológico, originalmente desarrollado por la psicóloga estadounidense Arthur Aron en la década de 1990, ha resurgido con fuerza en los últimos años gracias a su difusión en medios como la BBC. La premisa es simple pero poderosa: responder una serie de 36 preguntas específicamente diseñadas puede acelerar significativamente el proceso de creación de intimidad entre dos personas que no se conocen.

La base científica del método

El estudio, publicado en la revista Personality and Social Psychology Bulletin, se basó en la teoría de que la autorevelación gradual y recíproca es un componente clave para construir conexiones profundas. Las preguntas están estructuradas en tres conjuntos, cada uno con un nivel creciente de intimidad emocional.

El procedimiento del experimento requiere que dos extraños se sienten frente a frente y respondan alternadamente cada una de las preguntas. La sesión culmina con cuatro minutos de contacto visual silencioso, sin hablar. Según los resultados, muchos participantes reportaron sentir una conexión significativa con su pareja, y en algunos casos incluso surgieron relaciones románticas duraderas.

¿Cómo funcionan las preguntas?

Las 36 preguntas están meticulosamente diseñadas para guiar a los participantes a través de un viaje de descubrimiento mutuo. Comienzan con temas ligeros y progresan hacia asuntos más personales y vulnerables. Algunos ejemplos incluyen:

  • "¿Qué constituiría un día 'perfecto' para ti?"
  • "¿Cuál es tu recuerdo más terrible?"
  • "Si pudieras cambiar algo sobre la forma en que fuiste criado, ¿qué sería?"
  • "¿Cuándo fue la última vez que lloraste frente a otra persona?"

Este enfoque estructurado de compartir información personal crea un ambiente de confianza y apertura que normalmente tomaría semanas o meses desarrollarse en interacciones sociales convencionales.

El impacto en las relaciones modernas

En la era digital, donde las conexiones superficiales a menudo predominan, este experimento ofrece una alternativa tangible para fomentar la intimidad genuina. Ha sido adoptado por terapeutas de pareja, aplicaciones de citas e incluso en entornos corporativos para mejorar la cohesión del equipo.

Si bien el método no garantiza el amor romántico en todos los casos, proporciona un marco comprobado para acelerar la creación de vínculos emocionales significativos. La combinación de preguntas reveladoras y contacto visual prolongado activa mecanismos psicológicos que simulan las etapas iniciales del enamoramiento.

Este experimento continúa siendo relevante décadas después de su creación, demostrando que la comunicación auténtica y la vulnerabilidad compartida siguen siendo fundamentales para construir conexiones humanas profundas, ya sea en el ámbito romántico, de amistad o profesional.