El Ejército Mexicano, en coordinación con un subsecretario de Gobernación, ha comenzado a atender a las familias desplazadas por la violencia en el estado de Guerrero. La acción humanitaria se desarrolla en diversas comunidades que han sido afectadas por enfrentamientos entre grupos delictivos.
Apoyo humanitario en zonas de conflicto
Las autoridades entregaron víveres, agua potable y medicamentos a los desplazados, quienes han tenido que abandonar sus hogares para resguardar su integridad. Además, se instalaron módulos de atención médica para atender a los heridos y enfermos.
Coordinación interinstitucional
El subsecretario de Gobernación, junto con mandos militares, supervisó la distribución de la ayuda y dialogó con los damnificados para conocer sus necesidades inmediatas. Se anunció que se evaluará la posibilidad de brindar albergues temporales y apoyo psicológico.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que los elementos castrenses permanecerán en la zona para garantizar la seguridad de los desplazados y evitar nuevos actos violentos. Asimismo, se coordinan acciones con el gobierno estatal para restablecer el orden y facilitar el retorno de las familias a sus comunidades cuando las condiciones lo permitan.
Organizaciones de derechos humanos han solicitado que se garantice la protección de los desplazados y se investiguen los hechos que originaron el desplazamiento forzado. Hasta el momento, se reportan más de 200 familias afectadas en la región de la Sierra de Guerrero.



