Absuelven a empleados del Tren Interoceánico tras acuerdo reparatorio con víctimas
Un juez federal ha ordenado la libertad inmediata del despachador y el conductor del tren descarrilado en diciembre pasado, luego de que las víctimas y sus familiares aceptaran un acuerdo económico y desistieran formalmente de la acción penal. La decisión judicial marca el cierre definitivo del proceso penal contra los trabajadores ferroviarios.
Detalles del fallo judicial
La determinación fue emitida por la juez de control Diana Ivens, adscrita al Centro de Justicia Federal en Cintalapa, Chiapas. La magistrada ordenó la liberación de Ricardo Mendoza y Felipe Díaz, quienes se encontraban recluidos desde enero en el penal de El Amate por delitos culposos derivados del descarrilamiento en la red del Tren Interoceánico.
El fallo se sustentó en lo informado por la Fiscalía General de la República (FGR). Su titular, Ernestina Godoy, precisó que las 145 personas afectadas, entre lesionados y familiares de víctimas, manifestaron su voluntad de no continuar por la vía penal y solicitaron la reparación del daño como mecanismo de solución integral.
Acuerdo económico reparatorio
El 8 de abril, la fiscal general dio a conocer que se alcanzó un acuerdo reparatorio de carácter económico con todas las partes involucradas. Aunque el monto exacto no fue revelado por las autoridades ministeriales, se confirmó que el convenio fue aceptado por la totalidad de los afectados, lo que permitió el desistimiento de la acción penal.
Con este desistimiento y la formalización del acuerdo reparatorio, el órgano jurisdiccional declaró extinguida la acción penal y ordenó el cierre definitivo del proceso judicial contra los empleados del Interoceánico.
Contexto del accidente
El trágico accidente ocurrió el 28 de diciembre en una curva ubicada entre Nizandá y Chivela, en el estado de Oaxaca. El saldo fue devastador:
- 14 personas fallecidas
- Decenas de heridos de gravedad
- 145 afectados directos e indirectos
A partir de este hecho se inició la carpeta de investigación correspondiente, que derivó en la detención legal de Díaz y Mendoza, quienes ahora recuperan su libertad tras el acuerdo alcanzado con las víctimas y sus familias.
La FGR confirmó oficialmente que el proceso penal contra los empleados del Interoceánico ha llegado a su fin, cerrando así un capítulo doloroso en la historia del transporte ferroviario mexicano.



