El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) ha descendido posiciones en el ranking de competitividad aeroportuaria a nivel mundial, según el último informe del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI). La terminal capitalina se ubicó en el lugar 45, una caída significativa respecto al año anterior, cuando ocupaba el puesto 38. Este descenso refleja los desafíos que enfrenta el AICM en términos de saturación, infraestructura obsoleta y falta de inversión.
Factores que afectan la competitividad
Entre los factores que explican esta pérdida de competitividad se encuentran la congestión en pistas y terminales, la antigüedad de las instalaciones y la limitada capacidad para expandirse. A diferencia de otros aeropuertos en la región, como el de Cancún o el de Guadalajara, el AICM no ha logrado modernizarse al mismo ritmo. Además, la falta de una segunda pista y la saturación del espacio aéreo han generado demoras constantes, afectando la experiencia del pasajero.
Comparativa regional
En contraste, aeropuertos como el de Bogotá y São Paulo han mejorado sus posiciones gracias a inversiones en tecnología y expansión de terminales. El AICM, por su parte, enfrenta limitaciones geográficas y políticas que han retrasado proyectos clave, como la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que aún no logra captar el tráfico esperado.
Impacto en la economía y el turismo
La pérdida de competitividad del AICM tiene repercusiones directas en la economía y el turismo de la Ciudad de México. Las aerolíneas han reducido frecuencias y rutas, mientras que los viajeros optan por escalas en otros hubs. Según datos de la Secretaría de Turismo, el número de pasajeros internacionales que llegan vía AICM disminuyó un 5% en el último año, mientras que aeropuertos alternativos como el de Querétaro han visto un incremento del 12%.
Medidas necesarias
Expertos en aviación señalan que se requieren medidas urgentes para revertir esta tendencia, como la optimización del espacio aéreo, la inversión en tecnología y la mejora de la conectividad con el AIFA. Asimismo, es crucial que las autoridades aeroportuarias trabajen en conjunto con las aerolíneas para reducir demoras y mejorar la eficiencia operativa.
El futuro del AICM dependerá de la capacidad de las autoridades para implementar estas mejoras y recuperar su posición como uno de los aeropuertos más competitivos de América Latina.



