Cierre de Emergencia en Aeropuerto de Newark por Evacuación de Avión con Humo
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ordenó el cierre del aeropuerto de Newark, ubicado en Nueva Jersey y clave para el área metropolitana de Nueva York, durante aproximadamente cinco horas este miércoles. La medida se tomó en respuesta a una emergencia en un avión comercial, que requirió la evacuación inmediata de los pasajeros y la posterior retirada de la aeronave de la pista.
Detalles del Incidente y Operaciones Afectadas
Según informes oficiales, el aeropuerto permaneció cerrado desde las 18:00 hasta las 23:00 hora local. Además del cierre total, se implementó una suspensión completa de las salidas debido a la emergencia, y se pronosticaron retrasos hasta la medianoche a causa de condiciones meteorológicas adversas, incluyendo nubes bajas que complicaron las operaciones.
En su cuenta de X, el aeropuerto confirmó que las operaciones aéreas estaban temporalmente suspendidas mientras se retiraba un avión de la pista tras un incidente previo. La web de la FAA citó específicamente la evacuación de emergencia de un avión como la causa principal del cierre.
Evacuación por Humo en la Cabina y Fallo en Motor
La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey proporcionó más detalles sobre el evento. Un vuelo operado por JetBlue, con destino a West Palm Beach, Florida, despegó de Newark a las 17:43 hora local. Sin embargo, minutos después del despegue, la tripulación reportó un fallo en el motor, lo que obligó al avión a regresar al aeropuerto de origen.
Afortunadamente, el aterrizaje se realizó sin causar heridos. No obstante, tras tocar tierra, la tripulación informó de la presencia de humo en la cabina, lo que desencadenó una evacuación de emergencia utilizando los toboganes de seguridad. Los pasajeros fueron evacuados de manera rápida y segura, según confirmaron medios locales como ABC7.
Impacto y Respuesta de las Autoridades
Este incidente subraya los protocolos de seguridad en la aviación y la importancia de una respuesta rápida ante emergencias. La FAA y las autoridades portuarias trabajaron en coordinación para gestionar la situación, asegurando la seguridad de todos los involucrados mientras se restablecían las operaciones normales en el aeropuerto, un hub crucial para el tráfico aéreo en la región noreste de Estados Unidos.