Organizaciones civiles exigen plan de movilidad con visión a largo plazo
Diversas organizaciones de la sociedad civil y expertos en transporte han alzado la voz para demandar al gobierno federal y a las administraciones locales la creación de un plan integral de movilidad urbana con una visión que trascienda los periodos de gobierno. La exigencia surge ante la falta de continuidad en proyectos de infraestructura que afectan la calidad de vida en las ciudades mexicanas.
Falta de continuidad en proyectos de transporte
Los activistas señalan que muchos proyectos de movilidad, como la expansión de sistemas de transporte público masivo o la construcción de ciclovías, se ven interrumpidos o modificados con cada cambio de administración. Esto genera desperdicio de recursos públicos y retrasos en la implementación de soluciones que mejoren la conectividad y reduzcan los tiempos de traslado.
Entre los puntos clave de la demanda se encuentran:
- Priorizar el transporte público sobre el uso del automóvil particular.
- Invertir en infraestructura para ciclistas y peatones.
- Integrar diferentes modos de transporte en un sistema eficiente.
- Garantizar la accesibilidad para personas con discapacidad y adultos mayores.
Impacto en la calidad de vida y el medio ambiente
La movilidad deficiente no solo afecta la productividad económica, sino que también tiene consecuencias negativas en la salud pública y el medio ambiente. La congestión vehicular contribuye a la contaminación atmosférica y al aumento de enfermedades respiratorias. Además, los largos tiempos de traslado limitan el acceso a educación, empleo y servicios básicos para amplios sectores de la población.
Expertos en urbanismo destacan que un plan de movilidad con visión a largo plazo debe incluir:
- Diagnósticos precisos de las necesidades de cada región.
- Metas claras y medibles a 10, 20 y 30 años.
- Mecanismos de financiamiento sostenible.
- Participación ciudadana en el diseño e implementación.
La demanda de las organizaciones civiles busca que el gobierno establezca políticas de Estado en materia de movilidad, similares a las que existen en otros países, para evitar que los avances logrados en una administración se pierdan en la siguiente. Este llamado coincide con el creciente interés por modelos de desarrollo urbano más sostenibles y humanos en México.
