Lemus y su café en 'Nuevayol': una declaración que revela desconexión con la realidad jalisciense
Lemus y su café en 'Nuevayol': desconexión con Jalisco

La pifia de Lemus: un café en 'Nuevayol' que expone su desconexión con Jalisco

No fue una mentada de madre, pero sonó como tal. La declaración del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, al promocionar la tarjeta única Al estilo Jalisco como un gran servicio porque permitiría pagar desde el pasaje del transporte público hasta un café en 'Nuevayol' (pronunciado con acento puertorriqueño), ha desatado una ola de críticas. Este comentario, lejos de ser una simple anécdota, muestra una profunda desconexión con la realidad y un estilo de gobernar que roza la banalidad, en lugar del trato respetuoso y empático que debe caracterizar a un servidor público.

Un error que revela más que un simple desliz

Aunque Lemus intentó enmendar su pifia anunciando que regalaría tres boletos de avión redondo a Nueva York, el daño ya estaba hecho. El fondo del asunto es claro: la mayoría de la población usuaria del transporte público en Jalisco dificilmente tiene ingresos suficientes para siquiera contemplar un viaje a la Gran Manzana. Este básico desconocimiento de las condiciones económicas adversas que enfrentan miles de jaliscienses pinta a Lemus como un político más cercano a un junior de familia adinerada que a un líder sensible a las necesidades de sus gobernados.

Los reclamos ciudadanos no se hacen esperar. El aumento del 47 por ciento en la tarifa del transporte público y el servicio deficiente han generado malestar. En lugar de abordar estos problemas de fondo, el gobierno estatal insiste en promover una tarjeta bancaria Visa, cuando el servicio podría y debería ser prestado directamente por las dependencias gubernamentales. Se habla de 'bancarizar' a la población, pero muchos ni siquiera solicitaron ser incluidos en el sistema financiero.

Propuestas alternativas y ejemplos a seguir

El debate se ha ampliado con propuestas de partidos y legisladores de oposición para que el transporte público sea operado directamente por el estado, con una tarifa subsidiada de modo universal. Curiosamente, en la misma Nueva York, el nuevo alcalde Zohran Mamdani ganó las elecciones con una plataforma que incluye transporte público gratuito para todos los habitantes. Lemus ha tachado esta idea de 'izquierda radical', argumentando sin mucho fundamento que los experimentos de estatización han fracasado.

Sin embargo, ejemplos como el modelo de desarrollo de China, que ha sacado de la pobreza al 80 por ciento de su población en tres décadas, o la experiencia local de la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, quien demostró que el gobierno puede manejar servicios públicos como la recolección de basura con mayor eficiencia que empresas privadas, sugieren lo contrario. Lemus podría recuperar su propia experiencia como alcalde de Zapopan para reflexionar sobre este tema.

Reflexiones y caminos a seguir

La pifia del café en 'Nuevayol' debería servir para dos cosas cruciales:

  • Reflexionar y ofrecer disculpas a la sociedad por la evidente desconexión del gobierno con las necesidades reales de la población.
  • Reconsiderar el aumento de la tarifa y tomar en serio la propuesta de estatizar el transporte, para que deje de ser un negocio de empresarios asociados a políticos y se convierta en un verdadero servicio público.

Una mejora radical del servicio y una reducción sustancial de la tarifa no solo serían medidas populares, sino transformadoras para la calidad de vida de millones de jaliscienses. Al final, lo que se necesita no es un café en Nueva York, sino soluciones concretas y accesibles aquí, en casa.