Reanudan pruebas en el Tren Interoceánico tras fatal accidente
Personal operativo de la Sección 26 del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM), con sede en Tonalá, Chiapas, ha iniciado recorridos de prueba en el Tren Interoceánico en la ruta que conecta Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz. Esta corrida fue suspendida tras el grave descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025, un siniestro que cobró la vida de 14 personas y dejó decenas de lesionados.
Objetivo: monitoreo para reanudar operaciones
De acuerdo con versiones de los propios operadores, incluyendo conductores y garroteros, el propósito de estas pruebas es evaluar el estado de los trenes y las vías férreas. El objetivo final es retomar, "a la brevedad", las actividades de transporte tanto de carga como de pasajeros en este corredor estratégico. Los trabajos de prueba comenzaron durante la semana pasada, marcando un primer paso hacia la normalización del servicio.
Disensión sindical por preocupaciones de seguridad
Sin embargo, no todos los sectores involucrados participan en este proceso. La delegación sindical 13 del STFRM, con base en Matías Romero, Oaxaca, ha decidido mantenerse al margen de los recorridos de prueba. Su postura se fundamenta en que consideran la ruta como insegura y señalan que "ninguna compañía ha realizado la verificación exhaustiva de la vía" tras el accidente. Esta divergencia interna pone de relieve las tensiones y los desafíos en la recuperación de la confianza en la infraestructura ferroviaria.
Contexto del accidente y obras en curso
El trágico descarrilamiento ocurrió sobre la Línea Z del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, específicamente en la ruta Salina Cruz a Coatzacoalcos. El tren, que transportaba a 250 personas, se salió de las vías entre las poblaciones de Chívela y Nizanda, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca. El saldo preliminar confirmó 14 fallecidos y numerosos heridos, en uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años.
Paralelamente a las pruebas, continúan los trabajos de construcción del centro de mando para el control de trenes en Matías Romero. Para esta obra, el balastro es transportado a través de la Línea K, que conecta el sur de Veracruz con Tonalá, Chiapas, pasando por Ciudad Ixtepec en el Istmo de Tehuantepec. Esta línea también forma parte integral del corredor interoceánico, subrayando la complejidad y la interconexión de los proyectos ferroviarios en la región.
La reanudación de las pruebas, aunque controvertida, representa un esfuerzo por reactivar una infraestructura clave para el desarrollo económico y la conectividad en el sur de México. No obstante, las preocupaciones de seguridad planteadas por un sector sindical evidencian que el camino hacia la plena operatividad aún enfrenta obstáculos significativos que requieren atención y transparencia.



