Taxis por aplicación desafían operativo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México
A pesar del operativo anunciado por las autoridades aeroportuarias, los taxis por aplicación, como Uber y Didi, continúan prestando servicio en las terminales T1 y T2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM) en la Ciudad de México. La medida, diseñada para restringir el acceso de estas unidades, ha mostrado una implementación desigual y limitada, según observaciones recientes.
Presencia policial desigual entre terminales
En la Terminal 1, se ha desplegado una presencia policial significativa, incluyendo elementos de la Guardia Nacional, Policías Auxiliares adscritos al AICM, y personal de Marina. Estos efectivos se concentran en el circuito interior entre la Fuerza Aérea Mexicana y la avenida Capitán Carlos León, realizando labores de vialidad para evitar congestionamientos y posiblemente disuadir el levantamiento de pasaje que opta por servicios de aplicación. Además, se observaron grúas de la Subsecretaría de Control de Tránsito y policías antimotines, indicando un esfuerzo más coordinado en esta área.
Por el contrario, en la Terminal 2, el operativo luce mucho más relajado. Aunque se anunció la retirada de taxis por aplicación, permitiéndoles solo llegar a descargar pasaje, en la práctica, se han observado filas de usuarios esperando vehículos solicitados a través de aplicaciones como Uber o Didi en el área de llegadas. Esta disparidad sugiere una falta de uniformidad en la aplicación de las medidas de control.
Insuficiencia de personal y respuesta verbal
Los taxis autorizados por las autoridades aeroportuarias han continuado operando de manera normal, sin mayores interrupciones. Sin embargo, algunos elementos de la Guardia Nacional han intentado retirar verbalmente a los autos por aplicación, pero el personal asignado ha resultado insuficiente para mantener un control efectivo sobre estos vehículos. Esta limitación ha permitido que los servicios de aplicación sigan activos, desafiando las directrices establecidas.
La situación refleja los desafíos logísticos y de recursos que enfrentan las autoridades para regular el acceso de taxis por aplicación en un espacio tan concurrido como el AICM. Mientras tanto, los usuarios continúan aprovechando estas opciones de transporte, evidenciando la demanda persistente por alternativas más flexibles y accesibles en el aeropuerto capitalino.
