Taxistas de Morelos anuncian paro y bloqueos; autoridades responden con amenazas de sanciones
En Cuernavaca, Morelos, un grupo de taxistas ha anunciado una movilización masiva programada para el próximo 12 de febrero, con la intención de cerrar varias vialidades clave de la ciudad. La Coordinación General de Movilidad y Transporte del estado ha respondido con una advertencia firme: quienes participen en los bloqueos enfrentarán sanciones, que podrían incluir el retiro de sus concesiones de operación.
Detalles de la movilización y las vialidades afectadas
La Agrupación de Taxistas y Ciudadanos ha convocado a esta acción, citando presuntas falta de atención, corrupción y abusos por parte de las autoridades locales. Según los organizadores, la movilización comenzará alrededor de las 8:00 horas, y las vialidades que podrían ser bloqueadas incluyen:
- Paloma de la Paz
- Avenida Morelos
- Avenida Universidad
- Avenida Río Mayo
- Avenida San Diego
- Paso Express
Estos cierres podrían generar tráfico lento y caos en la "Ciudad de la Eterna Primavera", afectando a miles de ciudadanos en sus desplazamientos diarios.
Respuesta de las autoridades y posibles sanciones
Jorge Barrera Toledo, coordinador general de Movilidad y Transporte en Morelos, ha sido claro en su postura. Aunque ha expresado que privilegian el diálogo, también ha subrayado que no permitirán que la ciudadanía sea rehén de estas acciones. "Nos parece sumamente irresponsable que, por un tema que seguramente se resolverá, se afecte a la ciudadanía", declaró Toledo.
Entre las sanciones contempladas, destacan:
- Multas económicas para los operadores que bloqueen vialidades.
- Retiro de la concesión de cualquier vehículo registrado que sea utilizado para fines distintos a garantizar el derecho a la movilidad.
Toledo añadió que están atendiendo el pliego petitorio de los taxistas, pero señaló que desconoce quién encabeza específicamente la convocatoria, ya que solo ha visto el llamado a través de redes sociales.
Contexto y preocupaciones ciudadanas
Esta situación se enmarca en un contexto de tensión entre los taxistas y las autoridades de Morelos, donde reclamos por mejoras en el sector del transporte han sido recurrentes. La movilización podría tener un impacto significativo en la vida diaria de los habitantes, especialmente en aspectos como el acceso a escuelas, trabajos y citas médicas.
Las autoridades insisten en que, aunque están abiertas al diálogo, no tolerarán acciones que perjudiquen a la población. Este enfrentamiento pone de relieve los desafíos en la gestión del transporte público en la región y la necesidad de encontrar soluciones equilibradas que respeten tanto los derechos de los trabajadores como los de los ciudadanos.