Vecinos del Estadio Banorte han encontrado maneras de eludir los operativos de las autoridades de tránsito y continúan lucrando con espacios de estacionamiento en sus domicilios, a pesar de los esfuerzos por mantener el orden en la zona.
Precios elevados y rutas alternas
Entre cinco y cuatro horas antes de los partidos, como el duelo de esta noche entre Cruz Azul y Atlas por un boleto a la semifinal del Clausura 2026, los lugares para estacionarse se ofrecen desde 500 hasta 300 pesos, según la proximidad al recinto deportivo.
Aunque el acceso a las calles aledañas está restringido por el dispositivo de seguridad, existen rutas alternas que permiten a los aficionados sortear los cierres viales.
Identificaciones falsas para ingresar
Una vez que el operativo del Estadio Banorte entra en acción, los automovilistas optan por mostrar una identificación o un comprobante de domicilio a los agentes de tránsito que vigilan las entradas de cada calle. Estas zonas son consideradas de alto riesgo debido a los índices delictivos en Santa Úrsula.
Acciones de las autoridades
En cuanto a quienes intentan cobrar por estacionamiento frente a sus casas, la policía se mantiene alerta ante denuncias ciudadanas y realiza rondas de vigilancia. Según vecinos de Santa Úrsula, desde la reapertura del inmueble el 28 de mayo, hay personas que insisten en rentar no solo sus cocheras, sino también el espacio público.
La policía de tránsito ha respondido a estas acciones primero con una advertencia para retirar el vehículo. Si se ignora, las autoridades remolcan los automóviles con grúas de la SSC-CDMX, mientras que las motocicletas son llevadas al corralón.
Presunta complicidad con policías
Los precios también son elevados debido al cierre parcial del estacionamiento del Estadio Banorte. Sin embargo, comerciantes de la zona denuncian que, en complicidad con algunos policías, hay quienes han hecho negocio repartiendo un porcentaje de las ganancias.



