Este 25 de abril, el Acueducto de Querétaro celebra su tricentenario con una gran fiesta, convirtiéndose en el pretexto perfecto para explorar las maravillas hidráulicas de México. Estas imponentes estructuras, que antaño llevaban agua a las ciudades, hoy son testigos de la historia y destinos turísticos imperdibles. A continuación, te presentamos ocho acueductos que debes conocer.
¿Para qué servían los acueductos?
Antes de la llegada de las tuberías modernas, los acueductos eran esenciales para transportar agua desde manantiales y ríos hasta los centros urbanos. Algunos eran subterráneos, mientras que otros, como los más famosos, se alzaban con arcos monumentales. Durante siglos, estas obras de ingeniería fueron clave para el desarrollo de México. Hoy, forman parte del paisaje y son una parada obligada en cualquier viaje.
Acueducto de Querétaro
El protagonista del momento. Con 74 arcos y una altura de hasta 28 metros, fue construido en el siglo XVIII para mejorar el suministro de agua. Es el símbolo de la ciudad y, este 25 de abril, será el centro de festejos y actividades culturales organizadas por el Gobierno estatal.
Acueducto de Morelia
Uno de los más fotogénicos del país. Cuenta con 253 arcos y se extiende por más de 1.7 kilómetros. Construido en el siglo XVIII, su historia está llena de leyendas; se dice que fue terminado en una sola noche. Hoy es una postal obligada en Michoacán para los turistas.
Acueducto del Padre Tembleque
Una obra monumental del siglo XVI que mide más de 48 kilómetros. Originalmente abastecía de agua a los estados de Hidalgo y Estado de México. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, reconocido como una de las mayores hazañas de ingeniería hidráulica en América.
Acueducto de Xalpa (Arcos del Sitio)
También conocido como Arcos del Sitio. Tiene 43 arcos distribuidos en cuatro niveles, alcanzando en algunos puntos una altura de 61 metros y una longitud de 438 metros. Su construcción inició en el siglo XVIII. Ideal para una escapada cerca de la CDMX, se localiza en Tepotzotlán, Estado de México, combinando naturaleza, historia y vistas impresionantes.
Acueducto El Cubo
Construido en cantera rosa, como buena obra zacatecana, transportaba agua desde una mina hasta el centro de la ciudad. Hoy es parte del encanto colonial de Zacatecas.
Acueducto de Guadalupe
Un tesoro poco conocido en la capital. Formó parte del sistema que abastecía de agua al norte de la CDMX. Construido en el siglo XVIII, iba del entonces pueblo de Tlalnepantla, en el Estado de México, a la Villa de Guadalupe. Tenía no menos de 2,300 arcos; aún se pueden observar algunos tramos cerca de la Basílica, en la alcaldía Gustavo A. Madero.
Acueducto de Oaxaca
Data del siglo XVII y llegó a tener un trayecto de aproximadamente 6 kilómetros, según la revista Relatos e Historias de México. Transportaba agua desde el poblado de San Felipe hacia la parte norte de la ciudad.
Acueducto El Saucillo, en Hidalgo
Su construcción se remonta al siglo XVIII. Contaba con casi una veintena de arcos y una altura de casi 150 metros, conduciendo agua a las zonas agrícolas de Huichapan, Hidalgo. Hoy es considerado patrimonio histórico y testimonio del pasado agrícola y productivo de la región.
Un plan diferente para viajar en México
Los acueductos no solo cuentan historia, también marcan rutas. Son puntos perfectos para fotos, caminatas y escapadas de fin de semana. Si buscas algo distinto, empieza por Querétaro este 25 de abril y sigue la ruta. México está lleno de estas joyas que aún dejan pasar algo más que agua: el tiempo.



