CEO de Delta asegura que turistas del Mundial 2026 serán bienvenidos en EE.UU.
Delta: Turistas del Mundial 2026 serán bienvenidos en EE.UU.

CEO de Delta busca tranquilizar a turistas ante Mundial 2026 en medio de debate migratorio

En un contexto marcado por la represión migratoria en Estados Unidos, el máximo ejecutivo de Delta Air Lines, Ed Bastian, ha lanzado un mensaje directo a los potenciales visitantes del Mundial de Fútbol 2026: el país de las barras y las estrellas sigue siendo un destino acogedor para quienes viajen con las credenciales adecuadas.

Un llamado a la confianza en medio de la polémica

Durante una entrevista en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, Bastian enfatizó la distinción crucial entre inmigración y turismo. "Sí, Estados Unidos está centrado en la inmigración, pero esto no es inmigración, es turismo", declaró el CEO, buscando disipar dudas sobre la recepción que encontrarán los aficionados internacionales.

El ejecutivo expresó su optimismo sobre el impacto del torneo: "Esperamos que el Mundial atraiga a muchos europeos y visitantes internacionales al mercado estadounidense", afirmó a la agencia AFP. Bastian reiteró que, siempre que los viajeros cumplan con los requisitos documentales establecidos, no enfrentarán obstáculos para ingresar al país durante el evento deportivo que se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio de 2026.

Vientos en contra para la industria turística

Sin embargo, múltiples análisis pintan un panorama más complejo para la afluencia de visitantes. Medios internacionales como el diario británico The Independent han documentado un fenómeno denominado "Trump slump", una caída sostenida del turismo internacional hacia Estados Unidos vinculada directamente a las políticas migratorias y económicas de la administración del presidente Donald Trump.

Los datos son elocuentes:

  • Las llegadas de visitantes internacionales por aire continuaron disminuyendo hacia finales de 2025
  • Se registraron varios meses consecutivos de caída en los números de turismo
  • El país permanece por debajo de los niveles de viajes previos a la pandemia de COVID-19
  • La caída combinada de viajeros desde Canadá, Australia, India y Europa pone en duda las proyecciones optimistas para 2026

Preocupaciones sobre requisitos de entrada y clima político

El sector turístico internacional ha expresado preocupaciones específicas sobre posibles obstáculos burocráticos. Entre las medidas más controvertidas se encuentra el plan para solicitar a viajeros de países exentos de visa que proporcionen cinco años de historial de redes sociales, una exigencia considerada intrusiva por asociaciones de viajes.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) ha alertado que estos cambios regulatorios podrían traducirse en:

  1. Una reducción significativa del gasto internacional en turismo
  2. Riesgo de millones de visitantes menos de lo proyectado
  3. Pérdidas económicas sustanciales para el sector

Además, grupos de derechos civiles han emitido alertas de viaje específicas para turistas que planeen visitar Florida, uno de los estados sede del Mundial. Estas advertencias destacan temores sobre detenciones y redadas migratorias que, según los colectivos, podrían disuadir a una parte significativa del turismo internacional.

Una oportunidad para revitalizar el turismo

Pese a estas preocupaciones, tanto la industria como las autoridades insisten en que la coorganización del Mundial 2026 representa una oportunidad única para revitalizar la llegada de visitantes extranjeros. Este objetivo se vuelve especialmente crucial en un contexto global donde otros destinos turísticos compiten activamente por captar el creciente mercado internacional.

Delta Airlines, como una de las principales aerolíneas que operarán durante el evento, anticipa una gran demanda de sus servicios. La compañía se prepara para facilitar el transporte de miles de aficionados que viajarán a los partidos distribuidos entre Estados Unidos, Canadá y México.

El mensaje de Bastian busca, en última instancia, equilibrar la narrativa entre las políticas migratorias estrictas y la necesidad de mantener a Estados Unidos como un destino atractivo para los grandes eventos internacionales. El éxito de esta estrategia se medirá en los aeropuertos estadounidenses durante el verano de 2026, cuando el mundo del fútbol converja en Norteamérica.