La reciente expedición del decreto de Puerto de Altura para Loreto ha transformado las aguas del Golfo de California en un tablero de ajedrez donde se confrontan la regularización turística y la conservación ambiental.
El decreto y sus implicaciones
El decreto, firmado en abril de 2026, reclasifica este puerto para permitir legalmente el cabotaje de altura; esto implica el arribo directo de buques internacionales al corazón de una de las áreas más sensibles del ecosistema marino mexicano.
Choque de posturas: ¿realidad o exageración?
Para Arturo Mussi Ganem, presidente de la Asociación Mexicana para la Atención a Cruceros Turísticos, la resistencia de grupos como Depesca o Fomar responde a un “futuro catastrófico” imaginario. Mussi sostiene que el decreto solo pone “en el papel” una actividad que se ha realizado con seguridad durante tres décadas: el arribo de menos de 20 cruceros menores al año que, por falta de muelles, permanecen fondeados fuera de la bahía.
Sin embargo, el núcleo del conflicto no es solo la normativa, sino la capacidad de carga del ecosistema. Loreto es un Parque Nacional Marino y Sitio de Patrimonio Mundial de la Unesco, hogar estacional de la ballena azul. Los ambientalistas temen que esta denominación sea el “caballo de Troya” para una futura infraestructura de gran escala que altere irreversiblemente el hábitat de los cetáceos.
Tecnología para evitar colisiones con cetáceos
Ante la tensión, la industria destaca que la convivencia es posible mediante protocolos internacionales ya probados:
- Reducción de velocidad: Navegar a menos de 10 nudos reduce drásticamente el riesgo de colisiones fatales con ballenas.
- Programas Voluntarios: Participación en redes como Protecting Blue Whales Blue Skies.
- Vigilancia Tecnológica: Uso de hidrófonos y observadores en tiempo real, similar a los controles aplicados en Alaska.
La industria defiende que no han tenido accidentes en el puerto de Loreto durante sus operaciones.
El factor externo: inflación criminal
Un elemento atípico que añade presión es la llamada inflación criminal. En otros sectores de Baja California Sur, el cobro de cuotas y la proveeduría forzada por células delictivas han encarecido la vida. En este contexto, la industria ve la regularización bajo el nuevo decreto como un escudo de certeza jurídica ante el complejo entorno de seguridad nacional.
De momento, no existen planes para modernizar los muelles locales. Loreto seguirá operando bajo fondeo y respeto a las distancias de Semarnat, buscando el frágil equilibrio entre el ingreso turístico y la protección del santuario marino.



