La bancada naranja en el Congreso de la Ciudad de México presentó una iniciativa para reformar la Ley de Turismo local con el objetivo de reconocer oficialmente el Turismo con seres sintientes, denominado Turipet. La propuesta busca establecer reglas claras para las experiencias turísticas que involucran animales de compañía.
¿Qué es el Turipet?
La diputada Luisa Ledesma, promotora de la iniciativa, explicó que la modificación es sencilla: solo se añade una nueva categoría a un artículo de la ley. El Turipet se define como una modalidad turística que integra la participación de seres sintientes, principalmente animales de compañía, en actividades recreativas, de esparcimiento o servicios turísticos, tanto en entornos naturales como urbanos.
Esto incluye servicios de hospedaje, alimentación, transporte, recreación y contacto con el entorno, siempre bajo condiciones que garanticen el bienestar, trato digno, seguridad y respeto al medio ambiente.
Realidad sin respaldo legal
Ledesma señaló que aunque las actividades con mascotas son comunes para millones de capitalinos, carecen de un marco legal. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), siete de cada diez hogares en México tienen una mascota, y el país alberga alrededor de 80 millones de animales de compañía, de los cuales 43.8 millones son perros.
Actualmente existen hoteles y restaurantes petfriendly, servicios de transporte especializados y experiencias recreativas para quienes no quieren dejar a sus animales en casa, pero todo opera en un vacío legal que no beneficia a nadie.
Vacío legal y contradicciones
La legisladora recordó que la Constitución local ya reconoce a los animales como seres sintientes con derecho a protección, pero la Ley de Turismo nunca se actualizó para reflejarlo. "Esa contradicción deja a negocios y autoridades sin criterios claros, lo que en la práctica significa que cada quien hace lo que puede o lo que le conviene", lamentó.
Además, destacó que los viajeros con mascotas tienden a gastar más y buscan servicios especializados, por lo que reconocer este segmento en la ley no es solo un gesto simbólico, sino una oportunidad para que la ciudad promueva activamente este nicho, atraiga nuevos visitantes y compita con destinos que ya lo hacen.
Razón social y ambiental
Ledesma subrayó que la iniciativa tiene una razón social progresista: "Las familias han cambiado, y dentro de ellas, la familia multiespecie cobra fuerza y relevancia, pues cada vez más jóvenes deciden no tener hijos y optan por incorporar la compañía de seres sintientes".
Finalmente, mencionó el impacto ambiental de la propuesta. "Sin regulación, la convivencia entre turistas con mascotas y espacios naturales puede generar problemas como ecosistemas alterados, conflictos en parques y situaciones de riesgo. Un marco legal permite anticiparse y establecer reglas según el contexto", concluyó.



