En las últimas 48 horas del periodo ordinario en el Senado y la Cámara de Diputados, se intensifica el debate en el Congreso de la Unión sobre la posible presencia de agentes de Estados Unidos en México. Las actividades incluyen comparecencias, reuniones, ratificaciones y permisos para la entrada de tropas extranjeras, en medio de la controversia por la posible asistencia de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, al Senado.
Ignacio Mier defiende la Constitución
El coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, subrayó que el cumplimiento de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos “no es opcional”. Advirtió que permitir la presencia de agentes extranjeros sin el debido permiso federal constituye una violación directa a la soberanía nacional. Mier recordó que el Artículo 89 de la Carta Magna establece que la seguridad nacional es facultad exclusiva del Ejecutivo Federal, por lo que “ningún estado puede actuar como una República independiente para negociar operativos de agentes extranjeros”.
Críticas al PAN y defensa de la gobernadora
Mier señaló que el Partido Acción Nacional (PAN) olvida lo dispuesto en la Constitución al defender a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván. Aseguró que la rendición de cuentas es una obligación, no un acto de persecución política. “México se respeta. Cumplir el mandato constitucional no es un juego, ni una banalidad. Seamos serios”, enfatizó. Insistió en que la reunión prevista con la gobernadora no busca un “golpeteo” político, sino esclarecer los hechos: “¿a cambio de qué se permitió esta incursión?”.
Respaldo del PAN a Maru Campos
Horas antes, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, reafirmó el respaldo de su partido a la gobernadora de Chihuahua, pero advirtió que “no se puede permitir que resultados concretos en materia de seguridad sean utilizados para golpeteo político”. Romero añadió que, en caso de existir presencia de agentes extranjeros, corresponde a la Federación autorizar, supervisar y explicar los términos de su participación. La postura del PAN contrasta con la de Morena, que exige transparencia y el cumplimiento estricto de la ley.



