Con la firma del Acuerdo Global Modernizado en Palacio Nacional, México y la Unión Europea fortalecerán su colaboración en ámbitos que trascienden el comercio y las inversiones, como la seguridad para reducir las amenazas del crimen organizado transnacional, según informaron el canciller mexicano Roberto Velasco y Kaja Kallas, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
Intercambio de inteligencia y lucha contra el lavado de dinero
En un mensaje conjunto tras una reunión preparatoria de la VIII Cumbre México-Unión Europea, que encabezará la presidenta Claudia Sheinbaum junto con António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, los funcionarios detallaron que la cooperación incluye el intercambio de información de inteligencia.
“Hemos dialogado sobre cómo las organizaciones criminales operan a nivel global en actividades como el lavado de dinero y el uso de criptomonedas para fines ilícitos. Buscamos mantener un diálogo y explorar vías de cooperación para enfrentar estas amenazas”, señaló Velasco, quien agregó que esta cumbre, la primera en más de una década, marca una nueva etapa en la relación bilateral.
México, aliado estratégico de la UE
Por su parte, Kaja Kallas destacó que México es un aliado estratégico para la Unión Europea debido a su influencia en América Latina y el mundo, y comparten valores y principios en foros multilaterales. “Trabajaremos en seguridad, migración y protección ambiental. Incrementaremos la colaboración entre Europol y las fuerzas del orden mexicanas para combatir el crimen organizado. Es un paquete amplio que las presidentas respaldarán mañana”, afirmó.
Posición sobre Cuba
En el diálogo, ambos abordaron la situación de Cuba. Kallas señaló que la isla enfrenta un punto de inflexión y debe retornar la libertad, cesar la represión política y terminar el aislamiento económico. “El pueblo cubano debe tener derecho a elegir”, subrayó.
Velasco respondió que la posición de México se basa en los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de controversias. Coincidieron en la importancia de mantener la cooperación humanitaria para que Cuba reciba servicios básicos, alimentos y medicamentos mientras se resuelve la situación con Estados Unidos.



