Tras escuchar el elogio realizado ayer por la presidenta Claudia Sheinbaum respecto al llamado "nuevo modelo de investigación" de la Fiscalía General de la República (FGR) y de su propia administración, se mantiene una interrogante fundamental. La mandataria destacó que ahora se trabaja con análisis científicos y evidencia tecnológica para alcanzar la verdad y la justicia. En el contexto específico del caso Ayotzinapa, el objetivo es localizar los restos de los 43 jóvenes desaparecidos.
Puntos de partida cercanos a cero
El eje central de estas últimas acciones, según lo expuesto por la presidenta, consiste en "abrir nuevas líneas de investigación que no habían sido exploradas con anterioridad". Esta afirmación resulta controvertida dado el contexto histórico; durante ocho años, el régimen de la cuarta transformación (4T) ha operado bajo la premisa de un supuesto esfuerzo obsesivo por demoler la llamada "verdad histórica" establecida durante el gobierno priista. Sin embargo, la estrategia actual implica partir de un punto cercano a cero.
La pregunta clave que surge es cómo se aplicarán métodos científicos y tecnológicos para reconstruir hechos basándose en unos videos que ya no existen. La razón principal expuesta para detener al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, fue que ocultó y destruyó, de manera dolosa y deliberada, dicha material audiovisual. Este elemento constituye la base para vincularlo a proceso.
Vinculación procesal y condiciones de reclusión
Angel Aguirre, quien estuvo al alcance de las autoridades durante 12 años, fue vinculado a proceso ayer por delitos de desaparición forzada y delitos contra la administración de justicia. Un juez ordenó su ingreso al penal de alta seguridad del Altiplano. Esta decisión se tomó independientemente de su edad, que asciende a 70 años, y de sus condiciones de salud, las cuales incluyen hipertensión, cáncer de próstata y diabetes. Asimismo, se consideró que se presenta en silla de ruedas.
Estos factores de salud y movilidad no han impactado la determinación judicial ni la postura del nuevo modelo de investigación planteado por la FGR. La crítica periodística señala que esta metodología no parece diferir sustancialmente del viejo método de utilizar testigos colaboradores. En este caso, se mencionan dos testigos específicos: Lambertina Galeana y Leonardo Vázquez.
Cuestionamiento sobre la objetividad de los testimonios
Se argumenta que estos colaboradores dirán siempre lo que la FGR y el gobierno deseen que digan, exclusivamente cuando sea requerido para tal fin. A pesar de estas prácticas tradicionales, la administración actual ha adoptado la denominación de "nuevo modelo de investigación" para describir estas acciones. Los temas centrales de esta discusión abarcan la opinión pública, el caso Ayotzinapa, la situación en el estado de Guerrero y el rol político de Claudia Sheinbaum.
La tensión entre la retórica de innovación forense y la realidad de la ausencia de evidencias físicas clave, como los videos supuestamente destruidos, define el escenario actual. La aplicación de tecnología avanzada dependerá de la capacidad de generar nuevas líneas de investigación sin el soporte documental original que motivó la persecución penal contra el exmandatario estatal.



