En una reciente entrevista con el Padre del Análisis Superior en Imagen Radio, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, defendió la postura del gobierno federal respecto a las calificadoras y aseguró que la economía mexicana está a punto de detonar su crecimiento. Amador destacó que se ha realizado el ajuste fiscal más significativo en tres décadas sin necesidad de una reforma, aunque reconoció que históricamente estos ajustes recaen sobre los contribuyentes cautivos.
Plan México como detonante de inversión
El funcionario señaló que iniciativas como el Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, buscan fomentar la inversión interna. Sin embargo, datos del Inegi muestran que la inversión interna no está creciendo, a pesar de que representa el 90% de la inversión total del país. Esto subraya la necesidad de que los empresarios mexicanos participen activamente para impulsar la economía.
Por otro lado, la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, reporta que la Inversión Extranjera Directa (IED) continúa creciendo a tasas de dos dígitos, lo que plantea la interrogante de qué están viendo los inversionistas extranjeros que los nacionales no perciben.
Perspectivas de crecimiento económico
Mientras que Banxico, bajo la dirección de Victoria Rodríguez, estima un crecimiento del PIB de 1.1% para este año, la Secretaría de Hacienda mantiene su pronóstico de entre 1.8 y 2.2%. Amador atribuye este mayor dinamismo a la implementación del Plan México y a programas de inversión en infraestructura, especialmente los relacionados con la Secretaría de Energía, liderada por Luz Elena González.
En cuanto al peso de Pemex en las finanzas públicas, el secretario señaló que el nombramiento de Juan Carlos Carpio y la coordinación con Hacienda y Energía cambiarán la situación de la petrolera, que Carlos Slim calificó como un lastre para el país.
Manejo de la deuda pública
Amador rechazó las críticas sobre el crecimiento de la deuda, argumentando que deben analizarse como porcentaje del PIB, no en términos nominales. Al inicio del gobierno de López Obrador (2019-2020), la deuda creció 6.6%, mientras que en el gobierno de Sheinbaum ha sido del 5.2%, lo que indica un crecimiento menor en relación con la economía. Los requerimientos financieros del sector público se mantienen en 50% y la deuda en 46.7%, con una trayectoria saludable.
El subsecretario destacó que las medidas implementadas por el equipo de Hacienda, incluyendo a la subsecretaria Maricarmen Bonilla, han mejorado el perfil temporal y reducido el riesgo cambiario. De las ocho calificadoras que evalúan la deuda soberana de México, solo Moody's ha bajado la calificación, lo que sugiere que la mayoría respalda los esfuerzos del gobierno.
Inversión productiva y mercado interno
El financiamiento público se está orientando hacia inversión productiva en infraestructura, lo que promoverá el crecimiento. Los programas sociales han mantenido la fortaleza del mercado interno, como lo demuestran diversos indicadores. El Padre del Análisis Superior concluye que el manejo de la deuda es compatible con el crecimiento económico, la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad.
En este contexto, se presenta una oportunidad para que las empresas nacionales inviertan y el país recupere su dinamismo económico.



