Morena se está transformando en un partido de Estado, según un análisis de Leo Zuckermann. La fusión, subordinación e identificación estrecha de Morena con las instituciones del Estado mexicano es cada vez más evidente. Ya no se distingue dónde termina el partido y comienza el gobierno, como se observó el domingo pasado en el evento donde la presidenta Claudia Sheinbaum celebró dos años de su victoria electoral.
Un acto partidista con presencia institucional
El evento fue claramente partidista por los asistentes y el discurso de la mandataria. Si bien es válido que en día no laborable y sin recursos públicos los morenistas realicen un mitin para celebrar a su líder política, la presencia de representantes de instituciones del Estado es cuestionable. Destaca la asistencia de los jefes de las Fuerzas Armadas: el general secretario de la Defensa Nacional y el almirante secretario de Marina, quienes con uniforme de gala aplaudieron los pronunciamientos políticos de Sheinbaum, incluyendo críticas a la oposición.
Fuerzas Armadas y neutralidad partidista
Por su naturaleza, las Fuerzas Armadas no deberían participar en actos partidistas, ya que esto envía un mensaje pernicioso para la competencia democrática. Aunque como ciudadanos los generales tienen derecho a preferencias políticas, como jefes militares deben ser neutrales. Su participación activa en eventos de Morena difumina la línea entre partido gobernante y Estado, acercándose a un partido de Estado.
Suprema Corte y captura judicial
Asimismo, seis de los nueve ministros de la Suprema Corte, incluido su presidente Hugo Aguilar, asistieron y aplaudieron a la Presidenta. Esto demuestra cómo Morena ha capturado al Poder Judicial. Una mayoría de ministros apoya irrestrictamente a la jefa del Ejecutivo, borrando la línea entre partido y Estado. El partido gobernante utiliza las instituciones a su favor, y los representantes confunden su lealtad: ¿están comprometidos con su responsabilidad constitucional o con el partido que los llevó al cargo?
Competencia desigual y comparaciones históricas
Mientras la oposición compite en condiciones desiguales, si el PAN hubiera invitado a estos funcionarios a su evento partidista, seguramente se habrían disculpado. Sin embargo, asisten a eventos de Morena porque la invitación proviene de la Presidenta, quien actúa más como jefa de partido que de Estado. Aunque no se ha llegado al extremo del Partido Comunista de China, donde hay simbiosis total, México avanza en esa dirección. Durante el autoritarismo priista se guardaban las formas: las Fuerzas Armadas y la Corte tenían afinidad pero no participaban en actos partidistas.
El concepto de partido cartel
En la academia se debate sobre partidos de Estado, hegemónicos o dominantes. Katz y Mair introdujeron el concepto de "partido cartel", donde los partidos se vuelven dependientes del Estado y limitan la competencia política. Morena se está apoderando de las instituciones del Estado sin rubor, convirtiéndose en un representante del Estado ante la sociedad.



