Veto verde en Chihuahua: PVEM condiciona coalición a que candidato sea Cruz Pérez Cuéllar
Veto verde: PVEM exige a Cruz Pérez Cuéllar como candidato en Chihuahua

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha decidido ejercer su derecho al veto en la definición de la candidatura para la gubernatura de Chihuahua en 2027, condicionando su participación en la coalición de la 4T a que el candidato sea Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez. Así lo comunicó Arturo Escobar, responsable de la organización electoral del partido, durante una asamblea estatal del PVEM este miércoles.

El peso del PVEM en la 4T

Sin el apoyo del PVEM, la mayoría calificada y las reformas impulsadas por Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum habrían sido imposibles. Con un 8.3% de la votación en 2024, una cifra promedio que resulta determinante en los resultados electorales, el partido verde ha sabido hacer valer su influencia. El condicionamiento implica un rechazo directo a Andrea Chávez Treviño, senadora y figura mediática que encabeza los sondeos de popularidad entre los aspirantes de Morena, protegida del excoordinador de la bancada morenista Adán Augusto López y considerada por AMLO como referente del relevo generacional de la 4T.

Encuestas y controversias internas

Según la reciente encuesta de El Financiero, Andrea Chávez aventaja a Cruz Pérez Cuéllar por cuatro puntos: 39% frente a 34% en popularidad. Este dato es relevante porque la supuesta competencia interna de Morena, PVEM y PT para las candidaturas a gobernadores se definirá con base en esas mediciones. Sin embargo, existen sobradas razones para sostener que esa selección es un teatro, comenzando por el disfraz de “coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía” con el que los abanderados del oficialismo se adelantan a hacer campaña.

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Una de las evidencias más contundentes de que se trata de una farsa es el testimonio del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien en un auditorio universitario confesó que, siendo perdedor de la encuesta, AMLO instruyó al partido que le dieran la postulación de Sinaloa. Otro recurso para torcer cualquier ventaja numérica es aplicar el criterio de género, bajo el argumento de que “ahí toca mujer” o “ahí toca hombre”, una treta conocida entre los morenistas como “la harfuchina”, en alusión al modo en que Omar García Harfuch fue desplazado por Clara Brugada en la interna de la CDMX en 2024, aun cuando había ganado las mediciones.

El factor presidencial y los aliados

A la voluntad presidencial, clave en las designaciones de los aspirantes, se suma ahora el factor de los aliados, PVEM y PT, cuyos vetos fueron determinantes para abortar la reforma que quitaría a los partidos la mitad del dinero público y el mando en la definición de plurinominales. Dado su peso cuantitativo y territorial, los verdes han decidido ir solos en San Luis Potosí con su senadora Ruth González, esposa del gobernador Ricardo Gallardo. Asimismo, en Quintana Roo, el PVEM quiere tener mano con Gino Segura o Ana Patricia Peralta, desplazando al obradorista Rafael Marín Mollinedo.

Esta semana, en un giro audaz y sorpresivo, los verdes trascendieron sus dominios territoriales para inclinar la balanza de Chihuahua en favor de Cruz Pérez Cuéllar, hermano de Alejandro Pérez Cuéllar, diputado federal del PVEM.

Reacciones al veto verde

Las reacciones al veto verde confirman el señalamiento del líder de Morena en la Cámara baja, Ricardo Monreal: “la estrategia política electoral del PVEM, evidentemente, sí mueve el tablero político en Chihuahua”. A diferencia de otros estados como Guerrero, donde la fortaleza guinda le daría el triunfo a cualquiera de sus aspirantes, en una entidad gobernada por el PAN el perfil morenista sí cuenta.

Al menos ese es el argumento de Cruz Pérez Cuéllar, quien sostiene que el voto independiente y pendular de los chihuahuenses es de 30%. Abonando en esa idea, Arturo Escobar advirtió a la asamblea verde estatal: “No se trata de elegir al más popular, esto no es La Casa de los Famosos; aquí hay que escoger al mejor”.

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La diputada federal Lilia Aguilar, representante de la dirigencia del PT en Chihuahua, pidió a los verdes: “No hagamos el juego al PAN”, alertando que el condicionamiento podría fracturar a la coalición. Javier Corral, quien gobernó Chihuahua por el PAN (2015-2021) y saltó a Morena en 2024, coincidió con la petista, una de sus más acérrimas críticas, al cuestionar que “el intento de chantaje” del PVEM a Morena “permite apreciar que la gobernadora María Eugenia Campos pretende tener candidato tanto en el PRIAN como en la coalición de la 4T”.

El pleito interno y las acusaciones

Transpirando el pleito enconado que tiene con la mandataria estatal y su compadre Cruz Pérez Cuéllar –quien también se formó en el PAN–, el hoy senador morenista acusó que existe un vínculo político entre ellos por los tratos con el encarcelado exgobernador priista César Duarte. Corral carece de incidencia en el partido gobernante, pero su descalificación se encuentra a tono con la virulencia oficialista en contra de la gobernadora Campos, acusada de “traición a la patria” por su presunta colaboración con la CIA.

El apasionamiento que la interna de Chihuahua desata se debe a que, según los propios morenistas, ahí habrá de saberse qué tanto puede AMLO seguir imponiendo a quienes fueron sus predilectos cuando mandaba en Palacio Nacional.