El presidente Andrés Manuel López Obrador, conocido como CSP, respondió al plan anticorrupción presentado por el gobierno de Estados Unidos, exigiendo que primero se presenten pruebas sobre las acusaciones de corrupción en México. Durante su conferencia matutina, el mandatario señaló que no permitirá injerencias extranjeras y que cualquier colaboración debe basarse en evidencia concreta.
Rechazo a la injerencia
López Obrador enfatizó que México es un país soberano y que no aceptará acusaciones sin fundamento. “Que presenten las pruebas, y entonces podremos hablar de un plan conjunto”, declaró. El presidente también criticó la falta de transparencia en las investigaciones estadounidenses, sugiriendo que podrían tener motivaciones políticas.
Contexto del plan
El plan anticorrupción de Estados Unidos fue anunciado por el Departamento de Estado, enfocándose en fortalecer la cooperación bilateral para combatir la corrupción. Sin embargo, el gobierno mexicano considera que la iniciativa no toma en cuenta los avances realizados en la materia y que requiere de un diálogo más profundo.
El mandatario recordó que su administración ha implementado diversas medidas contra la corrupción, como la creación de la Fiscalía General de la República y la Secretaría de la Función Pública. “No necesitamos lecciones de nadie”, agregó.
Reacciones encontradas
Analistas políticos han señalado que la postura de López Obrador podría tensar la relación bilateral, especialmente en temas de seguridad y comercio. Mientras tanto, sectores de la oposición han respaldado la exigencia de pruebas, pero critican que el gobierno mexicano no haya sido más proactivo en la lucha contra la corrupción.
La declaración del presidente se produce en un contexto de creciente presión internacional para que México mejore sus estándares de transparencia y rendición de cuentas. Se espera que en los próximos días haya más intercambios diplomáticos para definir los términos de la cooperación.



