El gobierno de Estados Unidos ha negado la solicitud de extradición de los exgobernadores Francisco Javier Cabeza de Vaca, de Tamaulipas, y Roberto Álvarez Puga, de Oaxaca, quienes enfrentan acusaciones de corrupción en México. La decisión fue comunicada por la Cancillería mexicana, que informó que las autoridades estadounidenses consideraron que no se cumplían los requisitos legales para proceder con la extradición.
Detalles de la negativa
La negativa se basa en que los delitos imputados a ambos exgobernadores no están contemplados en el tratado de extradición bilateral vigente entre México y Estados Unidos. Según fuentes diplomáticas, la solicitud mexicana no cumplió con los estándares de evidencia requeridos por la justicia estadounidense. Cabeza de Vaca es acusado de desvío de recursos y delincuencia organizada, mientras que Álvarez Puga enfrenta cargos por enriquecimiento ilícito y peculado.
Reacciones en México
La noticia ha generado reacciones encontradas en el ámbito político mexicano. El presidente Andrés Manuel López Obrador expresó su descontento, señalando que la decisión de Estados Unidos es un obstáculo para el combate a la corrupción. Por su parte, la Fiscalía General de la República (FGR) indicó que analizará las vías legales para impugnar la resolución. Organizaciones civiles han criticado la falta de cooperación internacional en materia de justicia.
- Francisco Javier Cabeza de Vaca: Exgobernador de Tamaulipas, acusado de desvío de más de 1,000 millones de pesos.
- Roberto Álvarez Puga: Exgobernador de Oaxaca, señalado por enriquecimiento ilícito durante su mandato.
Expertos en derecho internacional señalan que la negativa de extradición no implica que los acusados queden libres de responsabilidad, ya que México podría solicitar su extradición por otras vías o iniciar procesos legales alternativos. Sin embargo, la decisión de Estados Unidos complica los esfuerzos del gobierno mexicano para llevar a estos exfuncionarios ante la justicia.



