Gerardo Vargas Landeros, exalcalde municipal de Ahome, Sinaloa, ha señalado haber sido víctima de una persecución política, afirmando que recibió amenazas directas por parte del gobernador con licencia del estado, Rubén Rocha Moya. Asimismo, calificó su destitución del cargo, ocurrida hace poco más de un año, como un acto “totalmente ilegal”.
Antecedentes del conflicto
De acuerdo con Vargas Landeros, cuando decidió registrarse como candidato al Senado de la República hace dos años, Rubén Rocha lo llamó personalmente a su despacho y le advirtió que si continuaba con el registro, le generaría problemas utilizando un expediente que tenía en su contra y al cual le daría seguimiento.
Posteriormente, como parte de una investigación realizada por la Fiscalía General del Estado y la Auditoría Superior del Estado (ASE), el Congreso del Estado de Sinaloa lo destituyó. Las acusaciones en su contra incluyen presuntos delitos de abuso de autoridad y desempeño irregular de la función pública, derivados de una adjudicación directa en 2021 para el arrendamiento de 126 patrullas. Este contrato habría generado sobrecostos de aproximadamente 171 millones de pesos.
Defensa del exalcalde
Ante estas acusaciones, Vargas Landeros defendió la legalidad de la operación, argumentando la urgencia en materia de seguridad. “Imagínate, comprar patrullas aquí en Sinaloa es como comprar agua en el desierto”, expresó.
Acciones legales recientes
La semana pasada, el 13 de mayo de 2026, el equipo de abogados del exalcalde acudió al Congreso del Estado de Sinaloa para solicitar que se deje sin efecto su desafuero y se le reinstale como presidente municipal de Ahome. Los abogados alegan que una reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que la Auditoría Superior del Estado no tiene facultades para auditar recursos federales, lo que invalidaría el proceso en contra de Vargas Landeros.
Con información de Debate Sinaloa.



