El Partido Acción Nacional (PAN) ha desestimado la solicitud de extradición del exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, a México, calificándola como un acto de persecución política. La dirigencia panista señaló que no existen elementos legales suficientes para justificar la extradición y que se trata de una estrategia del gobierno federal para desacreditar a la oposición.
Posición del PAN
El líder nacional del PAN, Marko Cortés, expresó que su partido respalda al exmandatario y rechaza categóricamente cualquier intento de llevarlo ante la justicia mexicana por motivos políticos. Cortés afirmó que Cabeza de Vaca ha sido víctima de una campaña de difamación y que las acusaciones en su contra carecen de sustento.
El PAN ha solicitado a las autoridades estadounidenses que no procedan con la extradición, argumentando que violaría los derechos humanos del exgobernador y que sería un precedente peligroso para la democracia en México.
Reacciones del gobierno
Por su parte, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha reiterado su compromiso con el estado de derecho y ha señalado que la solicitud de extradición se basa en investigaciones serias realizadas por la Fiscalía General de la República (FGR). Las acusaciones contra Cabeza de Vaca incluyen presuntos actos de corrupción y desvío de recursos durante su gestión como gobernador.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha defendido la solicitud de extradición, asegurando que no hay persecución política y que se deben seguir los procedimientos legales establecidos.
Antecedentes del caso
Francisco García Cabeza de Vaca, quien gobernó Tamaulipas de 2016 a 2022, enfrenta múltiples acusaciones de corrupción, incluyendo la presunta contratación de empresas fantasma y el desvío de más de 600 millones de pesos. En 2022, un juez federal giró una orden de aprehensión en su contra, pero el exgobernador logró evadirla y se encuentra actualmente en Estados Unidos.
La defensa de Cabeza de Vaca ha argumentado que las acusaciones son infundadas y que forman parte de una estrategia del gobierno federal para debilitar al PAN de cara a las elecciones de 2024.
Implicaciones políticas
El caso ha generado un fuerte debate político en México. Mientras que el PAN y sus simpatizantes ven la extradición como una persecución, el partido Morena y sus aliados consideran que es un paso necesario para combatir la corrupción. La decisión final sobre la extradición recae en las autoridades estadounidenses, quienes evaluarán si los argumentos presentados por México son suficientes para proceder.
El PAN ha anunciado que llevará el caso ante instancias internacionales para denunciar lo que consideran una violación a los derechos humanos de Cabeza de Vaca. Asimismo, ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que observe el proceso y garantice un juicio justo.



