Más de 1,500 agentes aduanales en México han rechazado declarar su patrimonio, según información proporcionada por la Secretaría de la Función Pública (SFP). Esta negativa ha generado un intenso debate sobre la transparencia y la posible corrupción en el servicio de aduanas del país.
Detalles de la negativa
La SFP informó que, a pesar de los requerimientos legales, un número significativo de agentes aduanales no ha cumplido con la obligación de presentar su declaración patrimonial. Esta situación ha sido calificada como preocupante por diversas organizaciones civiles, que señalan la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y rendición de cuentas en las aduanas.
Implicaciones legales
La Ley General de Responsabilidades Administrativas establece la obligación de los servidores públicos, incluyendo a los agentes aduanales, de declarar su situación patrimonial. El incumplimiento puede derivar en sanciones que van desde multas hasta la inhabilitación para ejercer funciones públicas.
- Más de 1,500 agentes aduanales no han presentado su declaración patrimonial.
- La SFP ha iniciado procedimientos administrativos contra los omisos.
- Organizaciones civiles exigen mayor transparencia en el servicio de aduanas.
Reacciones y perspectivas
Diversos expertos en combate a la corrupción han señalado que esta resistencia a declarar el patrimonio podría estar relacionada con prácticas de corrupción en las aduanas, como el contrabando o la evasión fiscal. La falta de transparencia en este sector es un tema recurrente en los informes internacionales sobre México.
Por su parte, la Asociación de Agentes Aduanales ha argumentado que algunos de sus miembros no han recibido la capacitación adecuada para cumplir con esta obligación, y han solicitado plazos adicionales para regularizar su situación. Sin embargo, la SFP ha mantenido una postura firme, señalando que no habrá prórrogas y que se aplicarán las sanciones correspondientes.
Medidas adicionales
La SFP ha anunciado que, además de los procedimientos administrativos, se implementarán auditorías aleatorias a las declaraciones patrimoniales presentadas, con el fin de detectar posibles inconsistencias o enriquecimiento ilícito. Asimismo, se fortalecerá la coordinación con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para cruzar información fiscal y patrimonial.
Esta situación pone de manifiesto la necesidad de continuar avanzando en la construcción de un sistema de integridad pública sólido, que garantice que todos los servidores públicos, sin excepción, rindan cuentas de manera transparente.



