Llevamos 26 años del siglo XXI, y no ha habido uno solo en que la humanidad no haya tenido miedo por razones aparentemente reales, por hechos evidentes o incluso por amenazas del todo imaginarias. Da la impresión de que los amos del planeta han identificado en el miedo un mecanismo de control que lo mismo sujeta a las masas que a las élites, y lo han manejado a todo lo que da.
El miedo al fin del mundo y el terrorismo
En el año dos mil fueron millares de personas aterrorizadas ante un inminente fin del mundo según la cuenta cristiana y las revelaciones de videntes y charlatanes, escenario que se reprodujo cuando algún abusado se enteró de que este sí ocurriría, según el ciclo maya, el 21 de diciembre del 2012. El atentado de las torres gemelas de Nueva York, en 2001, fue un hecho real que impactó a todo el planeta no solo por la gravedad de lo ocurrido sino por las consecuencias que eso traería.
Con o sin relación con estos hechos, el terrorismo norteamericano se reactivó, asesinando el 30 de diciembre de 2006 a Sadam Husein, porque estaba produciendo armas biológicas que jamás encontraron. El 2 de mayo de 2011, asesinaron al ex socio de Estados Unidos, Osama Bin Laden, y el 20 de octubre mataron a otro ex colaborador, Gadafi.
Pandemias y crisis económicas
La epidemia H7N9 pegó a la humanidad en el 2013, y en el 2019, el COVID paralizó al mundo provocando la muerte de más de siete millones de personas. En el plano económico, las burbujas hipotecarias de Europa y Estados Unidos, entre el 2007 y el 2008, crearon pánico social en todas partes, porque a todos les afectó con la consecuente recesión.
Guerras y refugiados
De 2011 a 2024, la guerra de Siria lanzó sobre Europa una avalancha de refugiados que igualmente aterrorizó a muchos, pero no tanto como a los propios sirios que debían dejar su país. En 2022, la invasión de Ucrania golpeó a medio planeta por la subida excesiva de los precios del trigo y de los fertilizantes. Las sanciones impuestas a Rusia perjudicaron más al resto del mundo que a la propia Rusia, ampliando las causas reales del miedo en la comunidad humana.
Vino luego el genocidio de Palestina bajo la complicidad Israel-Estados Unidos, y el proyecto insensato de someter a Irán, que igualmente ha afectado a tantos países, uno de ellos, la gran joya de Arabia, los Emiratos Árabes Unidos, y dejando vacíos los santos lugares de Jerusalén en este año 2026. Pero también se mantienen guerras en Sudán y Yemen, y si bien concluyó en fracaso la invasión norteamericana de Afganistán que duró veinte años, dejó un saldo de 176,000 muertes. En total, más de millón y medio de personas han muerto en lo que va del siglo a causa de las guerras, casi todas provocadas por agentes externos a los países donde ocurrieron.
El papel de Trump
A la vista de todos tenemos al primer terrorista del mundo, el presidente Trump, que no solo ha hecho temblar al planeta blandiendo el ariete de los aranceles, de la cacería salvaje de narcos y no narcos, de las amenazas de invasiones y apropiaciones, de la ruptura de tratados comerciales y militares, y de las guerras que ha encendido o avivado en tan diversas partes.
En suma, 26 años de angustia, de incertezas, de amenazas, de terror, que lo mismo pueden sublevar que someter a la humanidad, al gusto de sus amos que pronto podrán brindar y bailar en el salón de fiestas de 300 millones de dólares que se construye junto a la Casa Blanca.
México en el contexto global
Pensemos ahora en México, que en todos estos 26 años no ha conocido un solo año de paz y tranquilidad, y sumémosle el impacto que sobre nosotros han tenido todos los acontecimientos y políticas descritas a nivel mundial, y ya nos pueden otorgar el premio universal a la sobrevivencia.



