Emilio González Márquez, exgobernador de Jalisco, ha vuelto a la escena política con una propuesta que ha generado debate: una alianza entre el PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano para frenar a Morena en las elecciones de 2027. Aunque no es la primera vez que González sugiere esta coalición, la declaración ha resonado en los medios, recordando tiempos pasados donde su estilo directo solía causar controversia.
Antecedentes de la propuesta
Ya antes de los comicios de 2024, Emilio González había abogado por una alianza similar, que finalmente se concretó entre PAN y PRI. Sin embargo, el resultado no fue el esperado para todos, y ahora el exmandatario insiste en ampliar la coalición incluyendo a MC. La pregunta es si esta estrategia realmente beneficia a la ciudadanía o solo a los partidos políticos.
El costo de aliarse con el PRI
Desde la perspectiva del votante, aliarse con el PRI resulta poco atractivo. El partido tricolor ha perdido gran parte de su fuerza y prestigio, y su imagen negativa podría restar más que sumar a cualquier coalición. Movimiento Ciudadano parece haberlo entendido, y el PAN, tras años de alianzas, comienza a reconsiderar su postura.
¿Una alianza MC-PAN tendría sentido?
A nivel local, una alianza entre MC y PAN podría tener más lógica, dado que comparten ciertos puntos en común en Jalisco. Sin embargo, las dirigencias locales han optado por caminos separados, priorizando su propio crecimiento a largo plazo sobre una victoria electoral efímera.
Lecciones de otras alianzas
El caso del Partido Verde es ilustrativo: se ha convertido en una empresa que se alía con el mejor postor, sin importar las causas sociales. Esto contrasta con la postura de MC, que aunque puede ser vista como soberbia, defiende su independencia y consolidación local.
El PAN necesita reconstruirse
El PAN, por su parte, se ha diluido en gran medida debido a figuras como Emilio González. Antes de buscar alianzas, requiere una reconstrucción interna que recupere las causas y agendas que lo hicieron una opción natural para los jaliscienses. A diferencia del PRI, el PAN aún tiene posibilidades de resurgir.
Conclusión: el costo de una alianza electoral
Una alianza meramente electoral puede frenar a Morena, pero a un costo alto: la pérdida de identidad y la desconexión con las necesidades reales de la sociedad. Cuando los partidos se unen solo para ganar, sin agendas comunes, los ciudadanos terminan siendo los perdedores. La decisión está en manos de los partidos, pero también en la memoria de los votantes.



