El Congreso de la Ciudad de México dio inicio al Décimo Tercer Parlamento Infantil, un espacio donde niñas y niños de diversas alcaldías se convierten en legisladores por un día. Este evento busca fomentar la participación infantil en la vida democrática y permitir que las infancias expresen sus inquietudes y propuestas sobre temas que les afectan directamente.
Objetivos del Parlamento Infantil
El principal objetivo de este parlamento es dar voz a los niños y niñas, permitiéndoles conocer el funcionamiento del poder legislativo y al mismo tiempo, que los legisladores escuchen de primera mano las necesidades de este sector de la población. Durante la jornada, los pequeños legisladores presentarán iniciativas relacionadas con educación, medio ambiente, seguridad, y derechos humanos, entre otros.
Participación de las infancias
En esta edición, participan 66 niñas y niños provenientes de las 16 alcaldías de la capital, quienes fueron seleccionados a través de un proceso en sus escuelas. Cada uno de ellos representa a su comunidad y tiene la oportunidad de debatir y votar propuestas que posteriormente podrían ser retomadas por el Congreso real.
La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso destacó la importancia de escuchar a las infancias, señalando que “son el presente y el futuro de nuestra sociedad, y sus ideas son fundamentales para construir una ciudad más justa e inclusiva”. Asimismo, se comprometió a dar seguimiento a las iniciativas surgidas de este ejercicio.
Temas abordados
Entre los temas que se discuten en este parlamento destacan:
- Educación: Propuestas para mejorar la calidad educativa y el acceso a la tecnología en las escuelas.
- Medio ambiente: Ideas para cuidar el planeta, como la reducción de plásticos y la creación de más áreas verdes.
- Seguridad: Inquietudes sobre la seguridad en sus colonias y escuelas, así como propuestas para prevenir la violencia.
- Derechos humanos: Demandas para garantizar el respeto a sus derechos y la igualdad de oportunidades.
Metodología de trabajo
Los pequeños legisladores se organizan en comisiones para analizar y dictaminar las propuestas. Posteriormente, en sesión plenaria, se presentan y votan. Este proceso simula fielmente el trabajo legislativo real, con el apoyo de asesores del Congreso que guían a los participantes.
El evento concluirá con la entrega de un documento con las iniciativas aprobadas, el cual será turnado a las comisiones correspondientes del Congreso para su análisis y posible implementación.
Este ejercicio democrático se ha consolidado como una tradición en la Ciudad de México, promoviendo desde temprana edad la cultura de la participación y el diálogo. Sin duda, una experiencia enriquecedora tanto para los niños como para los legisladores que los reciben.



