La decisión presidencial de solicitar una sesión extraordinaria del pleno del Senado para aprobar un cambio a la reforma del Poder Judicial obliga al senador morenista Enrique Inzunza a salir de su aislamiento. Desde el 29 de abril, cuando las autoridades de Estados Unidos lo acusaron de ser parte del Cártel de Sinaloa, Inzunza se ha mantenido en un escondite. Ahora deberá presentarse a trabajar o solicitar licencia para que su suplente acuda a la sesión.
Morena necesita asegurar sus votos
Morena y sus aliados del Partido Verde y el PT cuentan con 87 integrantes en el Senado. Para aprobar una reforma constitucional requieren 86 votos. Tanto el PAN como el PRI y Movimiento Ciudadano anunciaron que sus 41 senadores de oposición estarán presentes en la sesión extraordinaria, lo que obliga a que todos los senadores oficialistas asistan.
Inzunza podría ausentarse, dejando al oficialismo en el límite de 86 integrantes para aprobar la reforma constitucional. Sin embargo, la tradición morenista desde septiembre de 2024 es obligar a la presencia de sus 87 legisladores para no tener riesgo alguno. Por ello, en los últimos 15 meses han convocado a 28 suplentes para asegurar la asistencia en las votaciones de reformas constitucionales.
El caso inédito de Enrique Inzunza
El senador por Sinaloa se ausentó de sus actividades legislativas desde el 29 de abril, último día del periodo ordinario de sesiones y fecha en que se anunció la acusación en su contra por parte del gobierno de Estados Unidos. Este caso es inédito en el Senado. Desde hace dos semanas, Inzunza dejó en claro que no solicitará licencia para separarse del cargo. Inicialmente anunció que acudiría a la sesión de la Comisión Permanente el 6 de mayo, ya que es uno de los nueve senadores titulares.
Como el pleno del Senado está en periodo de receso, no existe registro oficial de asistencias o ausencias en las sesiones ordinarias. En la Comisión Permanente, todos los legisladores sustitutos pueden entrar ante cualquier ausencia de los titulares, por lo que no hay registro de asistencias. Sin embargo, la sesión extraordinaria del pleno del Senado sí registrará la asistencia de sus 128 integrantes. En ese escenario, previsto para el miércoles de la próxima semana, Enrique Inzunza está obligado a asistir, salvo que su coordinador, Ignacio Mier, tenga garantizados los votos necesarios para aprobar la segunda reforma al Poder Judicial en los últimos 15 meses.
Reacciones de la oposición
Las tres fuerzas políticas de oposición en el Congreso de la Unión consideraron positivo que el oficialismo acepte, por fin, que la reforma al Poder Judicial concretada en septiembre de 2024 está mal hecha. Sin embargo, expresaron sus críticas a los lineamientos de la iniciativa presidencial que se aprobará en solo una semana.
Manuel Añorve, coordinador de los senadores del PRI, celebró que la iniciativa presidencial reconozca que fue un error eliminar las salas de la Suprema Corte y que al crear un comité que establecerá parámetros para los comités de selección de los tres poderes de la Unión, admita que el modelo impuesto fue un desastre. No obstante, lamentó la persistencia de la tómbola y el acordeón. “¿Y qué está pasando con esta iniciativa? Están maquillando el desastre”, afirmó.
Clemente Castañeda, coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano, aseguró: “Lo dijimos desde el principio: no reformaron el sistema de justicia, lo capturaron. Y como ya lo habíamos adelantado desde hace un mes, sí habrá periodo extraordinario”.
Por su parte, la dirigencia nacional y las coordinaciones parlamentarias en el Senado y la Cámara de Diputados del PAN consideraron positivo cambiar la fecha de la elección judicial, pero señalaron que “el modelo impulsado por Morena continúa sometiendo al Poder Judicial a dinámicas político-electorales que vulneran su autonomía e independencia”.



