La renuncia de Héctor Yunes Landa al PRI, tras más de 40 años de militancia, ha provocado un fuerte choque interno y recrudecido las críticas hacia la dirigencia nacional. Jorge Meade, secretario nacional de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, afirmó que la decisión del diputado no obedece a principios ni a dignidad, sino a ambición y cálculo político.
Acusaciones de cálculo político
En un posicionamiento público, Meade sostuvo que Yunes Landa abandona el partido porque no se le garantizó lo que quería: una nueva diputación plurinominal federal. Señaló que, cuando la dirigencia encabezada por Alejandro Moreno lo impulsó para ese cargo, el exmilitante no cuestionó al presidente del partido. “Hoy patea la mesa”, declaró Meade, acusando a Yunes de intentar “lavarse la cara golpeando al PRI y a su presidente”.
Reacción del CEN del PRI
El integrante del CEN afirmó que Yunes “está construyendo otro partido” mientras descalifica al tricolor, y que su salida no representa la pérdida de un cuadro indispensable. “Se va alguien que entendía la lealtad mientras se le concediera lo que pedía, y eso los veracruzanos lo saben”, expresó. Meade aseguró que hubo respaldo y atención para Yunes durante su militancia, y que él mismo fungió como conducto para atenderlo. Por ello, calificó como “mentiras” los señalamientos del exmilitante sobre falta de apoyo. “El PRI le dio todo y hoy responde con ingratitud”, afirmó.
Defensa de Alejandro Moreno
El dirigente priista defendió la actuación de Alejandro Moreno, a quien describió como un presidente que enfrentó circunstancias inéditas para el partido “con valor y gallardía”. Finalmente, Meade sostuvo que la renuncia de Yunes “limpia” al PRI, al considerar que el partido puede equivocarse, pero no traicionar principios y convicciones. “Héctor Yunes se va por la puerta de atrás, eso él lo sabe”, concluyó.



