La Casa Blanca publicó este martes una fotografía del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al monarca británico, Carlos III, durante su visita de Estado a Washington. La imagen fue acompañada de la leyenda “dos reyes”, lo que provocó una ola de críticas en redes sociales por considerarse una muestra más del comportamiento megalómano y narcisista del magnate republicano.
La fotografía y su contexto
En la imagen, tomada en uno de los jardines de la Casa Blanca durante la ceremonia militar de bienvenida al monarca, ambos líderes aparecen sonriendo y saludando. Esta es la primera visita de Estado de Carlos III desde que Trump regresó al ejecutivo en 2025. La Casa Blanca tituló la publicación en su cuenta oficial de X como “Dos reyes”.
Antecedentes de autoproclamación real
Trump se ha presentado a sí mismo como rey o papa en imágenes generadas con inteligencia artificial, lo que ha sido criticado por el movimiento ‘No Kings’. Este movimiento retoma los gritos independentistas de 1776 contra la monarquía británica, que dieron origen a la república estadounidense.
Manifestaciones masivas y respuesta de Trump
El 28 de marzo se registraron las mayores manifestaciones en Estados Unidos contra un presidente, con entre 8 y 9 millones de participantes en grandes ciudades del país, Europa y América Latina. En respuesta, Trump publicó un video creado con inteligencia artificial donde aparece pilotando una nave y lanzando excrementos a los manifestantes.
Parentesco real y comentarios de Trump
Poco antes de recibir al rey Carlos III y a la reina Camila, Trump reaccionó en su red Truth Social a un artículo del Daily Mail que reveló que él y el monarca descienden de un mismo noble escocés, bisnieto del rey Jacobo II de Escocia, por lo que serían primos en decimoquinto grado. “¡Vaya, qué bien! ¡¡¡Siempre he querido vivir en el Palacio de Buckingham!!! ¡¡¡Hablaré con el Rey y la Reina sobre esto dentro de unos minutos!!!”, escribió Trump.
Fascinación por la realeza
Trump, que no ha ocultado su fascinación por la realeza y ha elogiado su buena relación con Carlos III, tiene ascendencia escocesa por parte de su madre, Mary Anne MacLeod. El magnate posee varios campos de golf en Escocia, donde viajó el verano pasado en una visita privada para inaugurar un nuevo complejo, en medio de fuertes protestas de los británicos.



