Irán ha ofrecido reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, si Estados Unidos levanta el bloqueo económico impuesto contra el país persa, según informaron fuentes diplomáticas este jueves.
Propuesta iraní
La oferta fue presentada durante negociaciones indirectas entre Teherán y Washington, mediadas por países europeos y asiáticos. El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, ha sido escenario de tensiones en los últimos meses tras amenazas iraníes de cerrarlo como represalia por las sanciones estadounidenses.
Condiciones para la reapertura
Irán condiciona la reapertura del estrecho a un levantamiento total de las sanciones impuestas por la administración de Joe Biden, que incluyen restricciones a la venta de petróleo iraní y congelamiento de activos en el extranjero. Además, exige garantías de que no habrá nuevas medidas punitivas.
Por su parte, Estados Unidos ha mantenido una postura firme, señalando que cualquier alivio de sanciones debe ir acompañado de compromisos verificables por parte de Irán en materia nuclear y de seguridad regional.
Reacciones internacionales
La comunidad internacional ha recibido con cautela la propuesta. La Unión Europea instó a ambas partes a retomar el diálogo directo, mientras que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos expresaron su preocupación por la estabilidad del Golfo Pérsico.
Analistas consideran que la oferta iraní podría ser una táctica para ganar tiempo o mejorar su posición negociadora, en medio de las dificultades económicas que enfrenta el país debido a las sanciones.
Contexto del conflicto
Las tensiones en el estrecho de Ormuz se intensificaron en 2019, cuando Irán atacó buques petroleros y derribó un dron estadounidense. Desde entonces, la región ha vivido un aumento de la presencia militar de ambas naciones, con ejercicios navales y patrullajes constantes.
La reapertura del estrecho sería un paso significativo para desescalar el conflicto y garantizar el flujo de energía global, aunque persisten dudas sobre la sinceridad de las intenciones iraníes.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial a la propuesta, pero fuentes cercanas indican que el gobierno estadounidense evalúa los términos presentados.



