En los próximos días, la estrella de Arturo Reyes Sandoval, director del Instituto Politécnico Nacional (IPN), comenzará a opacarse. Su eminencia gris, Javier Tapia Santoyo, socio y encubridor de las tramas financieras en el IPN, ya conoce la sombra que se avecina. La supernova pasará a ser, cuando mucho, un fuego fatuo.
Orden del Tribunal Federal de Justicia Administrativa
El 23 de este mes, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) ordenó investigar al director del IPN, así como a los exsecretarios General, Carlos Ruiz Cárdenas, y de Administración, Javier Tapia Santoyo. Este último ya es investigado por contratos irregulares en el ISSSTE. En los próximos días, el Consejo Nacional de Egresados del IPN confirmará sus querellas ante Raquel Buenrostro, secretaria contra la corrupción y en favor del buen gobierno.
Marcos Ávila y Rolando Álvarez, líderes de esa agrupación de politécnicos, ratificarán una denuncia previa que engrosará un expediente cuya ramificación un oncólogo no dudaría en diagnosticar como metástasis de grado IV; es decir, un cáncer ampliamente extendido fuera de la zona donde se originó.
Desvío de recursos en retención de ISR
Información divulgada por Reforma señala que el TFJA ordenó investigar a altos funcionarios del IPN por el presunto desvío de recursos públicos en la retención del ISR de los empleados a finales de 2022, a través de un mecanismo conocido como Plan de Beneficios Múltiples, operado por el director de Capital Humano, Héctor Bello Ríos. Mediante este plan, el IPN se quedó con el 42 por ciento del ISR retenido a más de 30 mil empleados, supuestamente para financiar un nuevo plan de retiro solicitado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que fue rápidamente cancelado por protestas.
El 17 de marzo, la Sala Auxiliar en Materia de Responsabilidades Administrativas Graves del TFJA resolvió que el Órgano Interno de Control (OIC) también debe investigar a los superiores de Bello. La resolución señala que es incorrecto declarar que no se contaba con elementos para acreditar faltas administrativas por parte de Arturo Reyes Sandoval, Carlos Ruiz Cárdenas y Javier Tapia Santoyo. Además, podrían tener responsabilidad todos los funcionarios que recibieron el oficio DCH/7020/2022 del 18 de noviembre de 2022, enviado por Bello para avisar de los descuentos, así como otro posterior para informar la cancelación del plan.
El tribunal concluyó que el esquema de corrupción implicó el presunto desvío de recursos públicos, el cual no pudo instrumentarse a través de una sola persona, sino que requirió participación y consentimiento de varios funcionarios.
El Patronato Corazón Guinda y Blanco
Otro ámbito infectado es el Patronato Corazón Guinda y Blanco, que sin contar con autorización fiscal como donatario, posee más de 350 millones de pesos que el director general denomina “aportaciones voluntarias”. Según un documento de la Fundación Politécnico del 23 de abril, esto pretende engañar a la comunidad y a sus superiores, incluido el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, ya que se trata de un acto de coacción: se condiciona a los aspirantes al IPN el acceso al examen de admisión o la inscripción a que el recibo de la “aportación voluntaria” esté a nombre y con la CLABE bancaria del Patronato. De no presentarse dicho comprobante, los aspirantes son rechazados.
Adicionalmente, se exigieron depósitos a nombre de la empresa “Informática Integral de Hidalgo, S.A. de C.V.” para la reinscripción, generando ingresos por alrededor de 50 millones de pesos, lo cual podría ser constitutivo de delito.
Antecedentes del Patronato
Desde el 20 de febrero de 2025, el director del IPN, Arturo Reyes Sandoval, trató de imponer al secretario ejecutivo de la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas, Noel Miranda Mendoza, como nuevo presidente de la Fundación Politécnico, propuesta ilegal porque el estatuto no permite que funcionarios públicos ocupen ese cargo. Ante la imposibilidad de admitir un proceder fuera de estatutos, los consejeros fundadores se reunieron el 24 de marzo de 2025 con el director general y sus colaboradores para explicarle que debía realizarse una nueva asamblea. El director general aceptó y se comprometió a respetar el resultado. La nueva asamblea se realizó el 25 de marzo de 2025, con invitación al director como miembro ex oficio, pero no asistió. En dicha asamblea se eligió al Ing. Jorge Javier Jiménez Alcaraz.
Sin embargo, el 11 de julio de 2025, el director general del IPN envió una notificación de terminación del Convenio General de Colaboración con la Fundación. En paralelo, funcionarios del IPN crearon el “Patronato Corazón Guinda y Blanco, A.C.”, que a la fecha carece de autorización como donataria; es decir, es una entidad completamente privada.
Denuncias penales y civiles
En noviembre pasado, la Fundación Politécnico presentó ante la Fiscalía General de la República una denuncia penal contra Reyes Sandoval por peculado y desvío de recursos. Asimismo, interpuso una demanda civil contra el IPN solicitando el pago por daños y perjuicios derivados de contratos, becas y otros pagos de solicitudes de dependencias politécnicas y del Patronato de Obras e Instalaciones del IPN.
En 30 años de existencia, la Fundación Politécnico ha apoyado a su alma mater con más de 5 mil millones de pesos, según el documento de la FP.



