La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció este jueves 30 de abril sobre el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, durante su conferencia matutina. Sheinbaum leyó un comunicado íntegro en el que detalló la cronología de los hechos y fijó la postura de su gobierno ante las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Detalles del comunicado
El mensaje comenzó explicando que el 28 de abril por la noche, la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió 10 documentos solicitando la detención provisional con fines de extradición para 10 ciudadanos mexicanos. Al día siguiente, la misma dependencia turnó la información a la Fiscalía General de la República para su evaluación conforme a la legislación mexicana.
Sheinbaum señaló que el 29 de abril al mediodía, el Departamento de Justicia de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York hizo público el levantamiento de cargos contra los 10 mexicanos, entre los que se encuentran el gobernador en funciones de Sinaloa, el senador por Sinaloa y el alcalde de Culiacán. Anexo a la acusación, se publicó un documento denominado "Acusación de Reemplazo Bajo Reserva", lo que generó extrañamiento en la cancillería mexicana, ya que estos procesos son confidenciales según los tratados internacionales.
Posición de la Fiscalía General de la República
La mandataria recordó que la Fiscalía General de la República emitió un comunicado en el que establece que, con fundamento en la Constitución y el Código Nacional de Procedimientos Penales, es su obligación analizar la documentación recibida para determinar si existen elementos probatorios suficientes y la viabilidad de la solicitud. Además, la Fiscalía iniciará una investigación para recabar información que permita evaluar si la acusación estadounidense cuenta con fundamento legal para solicitar órdenes de aprehensión.
Sheinbaum subrayó que la legislación mexicana exige presentar datos de prueba que infieran la posible comisión de un delito para solicitar una orden de aprehensión ante la autoridad judicial.
Compromiso con la soberanía
La presidenta afirmó que desde que asumió el cargo juró hacer respetar la Constitución y las leyes, así como velar por el bienestar del pueblo y la defensa de la soberanía nacional. "México establece una relación de iguales con todas las naciones, nunca de subordinación y menos de entreguismo", declaró.
Sheinbaum resumió su postura en tres principios: verdad, justicia y defensa de la soberanía. Explicó que si la Fiscalía recibe pruebas contundentes e irrefutables conforme a la legislación mexicana, o si en su propia investigación encuentra elementos constitutivos de delito, deberá proceder conforme a derecho bajo la jurisdicción nacional. "Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito", enfatizó.
Sin embargo, advirtió que si no existen pruebas claras, las imputaciones del Departamento de Justicia tendrían un objetivo político. "Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México", concluyó.



