El periodista Carlos Loret de Mola ha destapado una controversia que sacude los cimientos de la seguridad en Sinaloa. Según sus fuentes, el gobernador Rubén Rocha Moya solicitó a las Fuerzas Armadas detener un operativo de alto impacto contra la cúpula de Los Chapitos, una de las facciones más poderosas del Cártel de Sinaloa. La petición, realizada al inicio del sexenio de Claudia Sheinbaum, provocó un congelamiento inmediato en la relación entre el mandatario estatal y el Gabinete de Seguridad federal.
La petición que congeló al Gabinete de Seguridad
De acuerdo con la columna de Loret de Mola, Rocha Moya sostuvo un encuentro con mandos militares en el que pidió frenar el operativo planeado contra Los Chapitos. Argumentó que la acción podría descomponer aún más la situación de seguridad en el estado. Lo que más sorprendió a los militares fue que el gobernador ya tenía conocimiento del operativo, el cual se mantenía bajo estricta secrecía.
Ruptura total: El Ejército pone a Rocha en la congeladora
Ante este hecho, el General Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, y el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, concluyeron que Rocha Moya era un obstáculo para la pacificación de Sinaloa. Sin embargo, cualquier intento de removerlo o marginarlo chocó con el respaldo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó que Rocha no se va. Como medida de control, el Gabinete de Seguridad optó por aislarlo institucionalmente: dejaron de responder sus mensajes y llamadas, dejaron de reportarle actividades operativas y las fuerzas federales operan sin coordinación con el gobierno local.
El factor traición: De aliado del Cártel a enemigo de La Mayiza
La inteligencia federal ha profundizado en el diagnóstico del conflicto interno del Cártel de Sinaloa. Según los reportes, Rocha Moya no solo habría llegado al poder con el impulso del grupo criminal, sino que, tras la fractura interna, tomó partido por la facción de Los Chapitos. Esto lo ha colocado en la mira de La Mayiza, fieles a Ismael El Mayo Zambada, quienes lo consideran un traidor clave en el secuestro y entrega del Patriarca a las autoridades estadounidenses en julio pasado.
Enrique Inzunza: El siguiente bajo la lupa de EU
La columna también señala al senador morenista Enrique Inzunza como una figura bajo sospecha. Considerado por el gabinete de seguridad como el principal interlocutor del gobierno con el cártel, Inzunza se perfilaba para ser el candidato de Morena a la gubernatura en 2027. No obstante, fuentes oficiales advierten que su situación es vulnerable, ya que el Gobierno de los Estados Unidos estaría armando un expediente sólido en su contra, lo que complica su futuro político y el del grupo en el poder en Sinaloa.
Con información de Carlos Loret de Mola.



