El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, se encuentran entre los perfiles más destacados de una reciente imputación del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Inzunza Cázarez desapareció de la Cámara Alta tan pronto como se difundieron las acusaciones en su contra y contra otros nueve funcionarios, entre ellos el propio gobernador.
Reacción del senador
En redes sociales, Inzunza atribuyó estos señalamientos a la defensa de la soberanía que realizó ante la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua. Calificó las acusaciones como falsas y dolosas, relacionadas con presuntos delitos de tráfico de drogas, armas y vínculos con “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Además, las consideró un ataque contra Morena y la Cuarta Transformación, especialmente por su postura soberana.
Inzunza Cázares, uno de los nueve imputados por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, afirmó que estas acusaciones son “un ataque y una insidia” dirigidos a Morena y a su máximo referente, Andrés Manuel López Obrador. “No lo toleraremos”, retó.
Ausencia en el Senado
El senador estuvo presente en la reunión previa a la sesión de clausura del periodo ordinario, donde fue electo como miembro de la comisión permanente. Sin embargo, desapareció del salón de plenos cuando se conoció la noticia. Su oficina permaneció vacía, y optó por fijar su postura a través de redes sociales.
“Hoy, causalmente, autoridades de ese país dan a conocer la existencia de una supuesta investigación en contra nuestra. Rechazo enfática y firmemente las imputaciones, por falsas y dolosas”, aseveró.
Defensa personal
Inzunza destacó su origen en Badiraguato, Sinaloa, de lo que se siente orgulloso. “Hay quienes piensan que ese solo hecho permite suponer que quienes de ahí provenimos somos delincuentes. En nombre propio, de mi familia y de mi pueblo, rechazo esa infamia”, recalcó.
Aseveró que demostrará lo que es y ha hecho toda su vida. “Nuestra biografía está ahí: trabajo, estudio y servicio”, indicó.



