En medio de un contexto de tensiones con el Gobierno Federal, la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, ha intensificado su agenda de reuniones bilaterales con autoridades del estado de Texas, colocando la relación institucional binacional como eje central de su estrategia de comunicación. La funcionaria ha sostenido encuentros con funcionarios clave del Departamento de Transporte de Texas (TxDOT), el Comisionado de Agricultura de dicha entidad y diversas autoridades aduaneras estadounidenses, según informó Excélsior.
Colaboración binacional para el desarrollo económico
La alcaldesa ha presentado estos encuentros como un esfuerzo de cooperación binacional enfocado en la modernización de la infraestructura y el fortalecimiento del comercio exterior. “Seguimos fortaleciendo la colaboración binacional para impulsar el desarrollo económico y aprovechar las oportunidades que genera nuestra ubicación estratégica”, declaró Canturosas durante su más reciente visita a Texas, realizada esta semana. La activa campaña mediática busca consolidar su posicionamiento político y proyectar su imagen de cara a futuros procesos electorales.
Fricción con el modelo institucional federal
Sin embargo, esta constante exposición de una agenda internacional propia ocurre en un contexto de fricción con el modelo institucional del Gobierno Federal. La Constitución mexicana señala de forma tajante que la conducción de la política exterior y las relaciones institucionales con gobiernos extranjeros corresponden exclusivamente a la Federación, coordinadas a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Aunque la gestión y el diálogo entre ciudades fronterizas es una práctica necesaria para resolver asuntos de logística y movilidad regional, la frecuencia y el tono promocional que Canturosas le ha dado a estos encuentros sugieren un cálculo político que camina sobre una delgada línea legal ante las directrices de la Cuarta Transformación.
Paralelismo con la estrategia de Maru Campos
Analistas señalan que dicha estrategia tiene un paralelismo directo con la ruta trazada por la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Al igual que Campos, quien durante años ha utilizado su interlocución directa con el gobierno de Texas y sectores empresariales estadounidenses como un pilar central de su narrativa pública, Canturosas recurre a la agenda binacional como un activo de proyección política. Este enfoque, si bien puede generar beneficios económicos locales, también expone a la alcaldesa a críticas sobre posibles excesos en sus atribuciones constitucionales.



